Dirigentes del PP han admitido a Europa Press que ha crecido la “preocupación” dentro del partido ante el hecho de que Pablo Casado vuelva a estar en el “ojo del huracán” por el máster que realizó en el curso 2008-2009 en la Universidad Rey Juan Carlos (URJC), una “espada de Damocles” en la que no ven “consistencia jurídica” pero cuya resolución, según prevén, se va a alargar en el Tribunal Supremo y a dañar las expectativas electorales del PP.

En las filas del PP no ocultan su “desazón” ante el hecho de que su nuevo líder –que tomó las riendas de la formación en el congreso del 21 de julio tras imponerse a Soraya Sáenz de Santamaría– no consiga hacer llegar a los ciudadanos sus mensajes y sus propuestas, y el foco mediático gire en torno a su máster.

En este sentido, fuentes del PP critican que el Gobierno y el PSOE hayan puesto en funcionamiento la táctica de esparcir la “tinta del calamar”, emplazando a Casado a enseñar sus trabajos de máster, pese a que, según subrayan, su caso “no tiene nada que ver” con el de la exministra Carmen Montón –que dimitió en medio de acusaciones de plagio– ni con la polémica en torno a la tesis doctoral de Pedro Sánchez.

LOS TIEMPOS DE LA JUSTICIA

A esa presión política sobre Casado y su máster se ha unido que el Tribunal Supremo ha dado el primer paso para decidir si investiga al presidente del PP, al pedir a la Fiscalía que emita informe sobre si debe abrir o no una causa sobre el máster. Se produce después de que la juez de Madrid que ha instruido este caso apreciara en agosto indicios de responsabilidad penal que apuntan a que el presidente del PP podría haber obtenido el máster como “un regalo”.

Aunque la mayoría de los cargos del PP están convencidos de que “no hay caso” y que la polémica en torno al máster “no tiene recorrido judicial” ni “consistencia jurídica”, fuentes del PP pronostican que el Supremo se tomará su tiempo antes de tener un veredicto tras la “alarma social” que ha provocado la fácil obtención de títulos universitarios por parte de algunos políticos.

Por lo pronto, algunos cargos del PP sospechan que la Fiscalía, detrás de la cuál ven el criterio del Ejecutivo del PSOE, emitirá un informe favorable para que el Supremo siga adelante con esta causa. “De nuevo habrá ruido de la oposición pidiendo la dimisión de Casado”, afirma en privado un veterano dirigente del PP.

Además, las mismas fuentes pronostican que dentro del mundo judicial se buscarán también subterfugios para alargar al máximo este proceso, con el fin de perjudicar las expectativas electorales del PP ante la proximidad de elecciones autonómicas y municipales del partido.

“AGUANTAR EL CHAPARRÓN”

Aunque en el PP reconocen su preocupación ante la posibilidad de que este asunto se “emponzoñe” y el partido esté “continuamente en el barro”, consideran que no tienen otra opción que “aguantar el chaparrón”, a la espera de que “pase el temporal”. De hecho, recuerdan que los Estatutos del PP fijan la asunción de responsabilidades políticas en la apertura de juicio oral, no en caso de una imputación.

Eso sí, buena parte de los cargos consultados coincide en que al PP le viene bien que este asunto esté judicializado porque permite que Casado pueda remitirse a la Justicia cuando los medios de comunicación le preguntan por este asunto. De esta forma, la inquietud inicial porque este asunto estuviera en manos de la Justicia se ve ahora como una ventaja.

Otras fuentes creen que Casado debería enseñar el contenido de sus trabajos para disipar cualquier duda y “tapar la boca” a la oposición, con el fin de que no pueda haber insinuaciones de supuesto plagio o sobre la fecha de la elaboración de sus trabajos. De esa forma, añaden las mismas fuentes, nadie le podrá echar en cara que tiene algo que ocultar.

Aunque casi todos los cargos del PP prevén que el Supremo exonerará a Casado, algunos cargos ya piensan en el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, en caso de que el caso del máster se complique en el ámbito judicial. “Si falla lo de Casado, solo nos queda Feijóo”, afirma un parlamentario ‘popular’, que recalca además que el líder gallego quiere llegar por aclamación y “en plan papista”.

Esta última semana, Feijóo ha reiterado su confianza en Casado. “Él traslada colectiva e individualmente absoluta tranquilidad. Y si el presidente nacional de mi partido está tranquilo, yo también estoy tranquilo. Es todo lo que puedo que puedo decir”, ha zanjado, cuando le han preguntado por la evolución judicial que pueda seguir el caso máster.

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