JAKOB VINTHER, UNIVERSITY OF BRISTOL.

Un nuevo estudio internacional, dirigido por científicos de la Universidad de Bristol, ha conseguido revelar los orígenes y la evolución de los esquemas corporales de los animales.

Los animales evolucionaron a partir de antepasados unicelulares, diversificándose en 30 o 40 diseños anatómicos distintos. El centro del debate ha sido cuándo y cómo surgieron estos diseños, tanto en cuanto a la velocidad del cambio evolutivo, como en relación a los mecanismos mediante los cuales se produce el cambio evolutivo fundamental.

La cuestión es si los planos corporales de los animales surgieron durante eones de cambio evolutivo gradual, como sugirió Darwin, o surgieron en un explosivo episodio de diversificación durante el Periodo Cámbrico, hace unos 500 millones de años. El equipo de investigación abordó este tema recopilando exhaustivamente la presencia y la ausencia de miles de características de todos los grupos de animales vivos.

“Esto nos permitió crear un ‘espacio de forma’ para los esquemas del cuerpo animal, cuantificando sus similitudes y diferencias. Nuestros resultados muestran que el cambio evolutivo fundamental no se limitó a un estallido temprano de experimentación evolutiva. Los diseños de los animales han evolucionado hasta nuestros días, no gradualmente como predijo Darwin, sino de manera intermitente a lo largo de su historia evolutiva”, señala el profesor Philip Donoghue, de la Facultad de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Bristol.

EXPANSIONES EN LÍNEA CON OTRAS TRANSICIONES ECOLÓGICAS

El coautor Bradley Deline, de la Universidad de West Georgia, en Estados Unidos, agrega que sus resultados son importantes porque resaltan los patrones y las vías en las que evolucionaron los esquemas del cuerpo animal. “Además, las principales expansiones en la forma de los animales después del Cámbrico se alinean con otras transiciones ecológicas importantes, como la exploración de la tierra”, añade.

“Muchos de los animales con los que estamos familiarizados hoy en día son objetivamente extraños en comparación con las maravillas extrañas del Cámbrico. Francamente, las mariposas y las aves son más extrañas que cualquier cosa nadando en el antiguo mar”, destaca este experto.

Los coautores James Clark, de la Escuela de Ciencias de la Tierra de Bristol, y el doctor Mark Puttick, del Departamento de Biología de la Universidad de Bath, en Reino Unido, trabajaron para tratar de incluir las especies fósiles en el estudio. “Uno de los problemas que tuvimos fue que nuestro estudio se basa principalmente en especies vivas y necesitábamos incluir fósiles. Resolvimos el problema mediante una combinación de análisis de los fósiles y el uso de modelos computacionales de la evolución”, apunta Puttick.

Según indica James Clark, la diferencia de los grupos vivos es consecuencia de la extinción de sus intermedios evolutivos. “Por lo tanto, los animales parecen diferentes por su historia en lugar de saltos no conservados en su anatomía”, dice.

EVOLUCIÓN DE LA REGULACIÓN GENÉTICA

La coautora Jenny Greenwood, también de la Facultad de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Bristol, quiso profundizar y averiguar cuál de los muchos mecanismos genéticos propuestos impulsaba la evolución de los planes corporales de los animales.

“Hicimos esto recopilando datos sobre los diferentes genomas, proteínas y genes reguladores que poseen los grupos de animales vivos. Las diferencias en los diseños anatómicos se correlacionan con los conjuntos de genes reguladores, pero no con el tipo o diversidad de proteínas. Esto indica que es la evolución de la regulación genética de la embriología lo que precipitó la evolución de la biodiversidad animal”, explica Greenwood.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.