Un hombre de 61 años ha sido detenido como presunto autor de una agresión sexual tras acudir a la policía para denunciar que habían cambiado la cerradura del piso donde vivía, junto a tres personas más.

Y es que, cuando la policía comenzó a hacer gestiones para aclarar lo sucedido, descubrió que el denunciante había intentado, presuntamente, abusar de una de sus compañeras de piso, de 70 años de edad.

Los hechos ocurrieron el pasado día 15 en una vivienda que comparten cuatro personas, entre las que se encuentran la víctima y el presunto agresor.

Sobre las 13:00 horas, la mujer se fue a su dormitorio para comer pero en ese momento entró uno de los compañeros y le preguntó si le podía hacerle algo de comer, a lo que ella se negó.

Pasados unos minutos, el mismo hombre entró de nuevo en la habitación y le propuso mantener relaciones sexuales, a lo que ella se negó de forma rotunda. En ese momento, el hombre reaccionó de forma violenta y la cogió de los brazos y el pelo para arrastrarla hasta su habitación, donde la arrojó encima de su cama.

Sin embargo, la víctima pudo reaccionar y pegarle una patada y aprovechar ese momento para huir. Consiguió así refugiarse en su cuarto, donde se encerró con llave.

Cuando comprobó que el hombre ya no estaba, salio corriendo hacía la escalera comunitaria donde se encontró con la propietaria del piso, a la que le contó lo sucedido. La propietaria decidió entonces que el agresor no podía seguir viviendo en el piso y así se lo comunicó.

Pero fue el propio agresor quien se puso en contacto con la Policía al no poder entrar en la vivienda. El hombre alegó que era por desavenencias con la propietaria, si bien los agentes -tras escuchar todas las versiones y al observar indicios suficientes de que se habría llevado a cabo una tentativa de agresión sexual- procedieron a la detención  del mismo.

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