La directora general de Salud Pública del Govern y coordinadora del encuentro sobre determinantes sociales de la obesidad que se celebra estos días en la Escuela de Salud Pública de Menorca, María José Ramos, ha asegurado este viernes que “se ha visto que dar solamente una dieta a una persona obesa no funciona” ya que “es necesario trabajar desde varios frentes, tener en cuenta los aspectos sociales e integrarla en proyectos comunitarios y recursos municipales que promuevan la actividad física”.

“La obesidad no depende solo de la conducta individual, está muy relacionada con el entorno en el que vive la persona obesa, el barrio, su nivel de estudios, en qué trabaja, cuál es su nivel económico y cultural. Es un claro marcador de desventaja social y se ve que los que tienen peores condiciones son más vulnerables al sobrepeso”, ha explicado.

Aunque advierte que en los centros sanitarios muchas veces la obesidad pasa desapercibida porque no se aborda directamente y solo se tratan las consecuencias que provoca, Ramos ha apuntado que no se puede luchar contra la obesidad sólo desde el área de salud, puesto que hay que involucrar a la industria alimentaria y publicitaria.

En este sentido, representantes de la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aecosan) han expuesto en Menorca el reciente ‘Plan de colaboración para la mejora de la composición de los alimentos y bebidas’, que compromete a las industrias a reformular de forma progresiva los alimentos para reducir las cantidades de azúcar, sal y grasas saturadas presentes en aperitivos, platos preparados, derivados cárnicos, lácteos, galletas, cereales de desayuno, refrescos, salsas, helados, néctares de fruta, bollería y pastelería.

“Medidas como esta reducen la desigualdad porque benefician tanto a las personas sensibilizadas con la comida, como a las que no lo están”, ha comentado la experta, quien asegura que también lo hace el nuevo impuesto a las bebidas azucaradas que se ha implantado en Catalunya, cuyo consumo ha empezado a disminuir, o el Código PAOS de Autorregulación de la Publicidad de Alimentos con su comité que revisa la publicidad infantil de las empresas adheridas.

La directora general de Salud Pública del Govern ha indicado que nivel balear está a punto de tramitarse el nuevo ‘Decreto para la promoción de la dieta mediterránea’, que ayudará a los centros educativos y sanitarios a adoptar el patrón de esta dieta saludable, destacando qué alimentos son mejores, pero también la forma de cocinarlos.

“De hecho, en la dieta mediterránea influye mucho la forma de consumir la comida y se ha visto en estudios que la calidad del desayuno es mayor en aquellos niños que desayunan en familia y con tiempo, frente a los que comen solos”, ha manifestado.

Ramos ha explicado también que “el decreto es muy concreto y prohíbe la venta de bebidas azucaradas y bollería industrial en los centros educativos. En los centros sanitarios no lo prohíbe, pero sí restringe su venta”.

“Las intervenciones en Salud Pública no obtienen resultados inmediatos pero el objetivo que perseguimos con el tiempo es disminuir la prevalencia de la obesidad con acciones conjuntas desde varios frentes”, ha concluido.

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