La consellera de Cultura, Fanny Tur, y la consellera de Justicia de la Generalitat de Cataluña, Ester Capella, han firmado este viernes un convenio en materia de memoria democrática con el fin de intercambiar información sobre el hallazgo de milicianos o republicanos catalanes en fosas comunes de Mallorca.

“Este convenio recoge la voluntad de actuar de manera coordinada en las actuaciones que tengan relación con las fosas de Mallorca donde haya milicianos o republicanos catalanes enterrados”, ha explicado Tur en declaraciones a los medios de comunicación.

En concreto, se colaborará en la excavación de las fosas comunes del desembarco en el Levante de Mallorca de agosto de 1936, que incluye las fosas de sa Coma, del Riuet de Portocristo, de ses Coves Blanques y del Cementerio de Son Coletes.

Asimismo, Tur ha explicado que este convenio nació a partir de la visita el 21 de julio de 2017 del exconseller y diputado de ERC en el Parlament Raül Romeva, en la cual se acordó firmar un protocolo para impulsar acciones conjuntas en fosas de Mallorca.

En cuanto a Capella, la consellera ha señalado que el objetivo es “poder ponerle nombres y apellidos” las personas que se encuentran enterradas en fosas comunes y ha hecho un llamamiento a familiares o conocidos de dichas personas para que “faciliten datos genéticos y se sometan a las pruebas de AND con el fin de identificar los cuerpos que se vayan encontrando”.

“Tenemos la obligación ética de abrir estas fosas, desenterrar a estas personas e identificarlas para darles los restos a sus familiares y que puedan terminar el duelo”, ha concluido.

La Comisión técnica de fosas y personas desaparecidas determinará el calendario de apertura de las fosas a partir de criterios técnicos, aunque se priorizarán aquellas fosas donde hay constancia de víctimas con familiares directos vivos.

Por su parte, el Departamento de Justicia de la Generalitat enviará arqueólogos para extraer muestras de ADN y también repatriará los cuerpos que sean identificados.

LA FOSA MÁS GRANDE

Las víctimas del desembarco fueron enterradas en diferentes lugares del frente y por eso hay varias fosas documentadas. La fosa más grande, sin embargo, está en la playa de sa Coma, en el municipio de Sant Llorenç des Cardassar, tanto en extensión como en número de cuerpos.

La ubicación se explica porque a unos doscientos metros están las Casas de sa Coma, donde los expedicionarios catalanes establecieron el mando general durante toda la operación.

Aquella zona era también el objetivo prioritario de los aviones italianos donde los bombardeos y los ametrallamientos eran diarios. Las víctimas eran traídas en carro hasta la fosa, donde eran sepultadas y, en muchos casos, y para no perder tiempo, los cuerpos eran tirados directamente al mar.

En la fosa de sa Coma hay cinco perfiles de personas: republicanos que cayeron en combate, nacionales fusilados por los republicanos, republicanos fusilados por su propio ejército por actas de indisciplina y luchas internas entre facciones, republicanos que se quedaron en tierra después de la retirada y que fueron ejecutados y cadáveres que quedaron en la zona después de la retirada.

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