Usuarios del puerto deportivo de Vigo han señalado este lunes que el colapso del paseo derrumbado durante la celebración de un concierto del festival O Marisquiño “se veía venir” por el mal estado de los pilotes de hormigón sobre el que se sostenía.

Así lo ha apuntado a Adelardo Pena, que tuvo un atraque justo en el pantalán donde se produjo el accidente. “Ya en 2005 nos dimos cuenta de que había mucho óxido y grietas, y que se desprendía el hormigón de los pilotes”, ha afirmado.

Este usuario ha indicado que advirtieron de lo que ocurría a otros marineros, y ha asegurado que el colapso se produjo “no directamente por el peso de la gente, sino por la falta de mantenimiento de la estructura”. “Otros muelles muchos más antiguos siguen ahí aguantando”, ha añadido.

En la misma línea, Amelia Vázquez ha incidido en que “ya en 2011 se veía que estaba fatal”. “Era público y notorio, estaba a la vista, lo veíamos todos, los usuarios y los propios trabajadores del puerto”, ha abundado.

Esta usuaria ha lamentado que “no hubieran revisado el estado del paseo antes de permitir que se juntaran allí cientos de chavales”. “No me sorprendió lo ocurrido”, ha sentenciado.

“ILESO DE MILAGRO”

La zona donde se produjo el accidente permanece acordonada y custodiada por la policía. En las inmediaciones se han congregado decenas de periodistas, curiosos, e incluso alguno de lo chicos que presenció en directo lo ocurrido.

Entre ellos, un joven menor de edad de O Barco de Valdeorras (Ourense), que fue uno de los chicos que se cayó en el enorme hueco abierto tras el derrumbe. “Estoy traumatizado, me caí dentro del agujero, me pisaron la cabeza pero salí como pude”, ha relatado al tiempo que ha conformado que resultó herido leve.

Según ha explicado, el concierto acababa de empezar: “Y de repente se movió la madera y oímos ‘crack’, se empezó a caer todo el mundo a mi alrededor”, ha narrado. Además, ha criticado que “nadie de la organización dijo que el aforo fuera limitado o que solo pudieran pasar un número de personas”.

Ángeles Crespo, madre de otro jóvenes que estaba presenciando el concreto, ha afirmado que su hijo “salió ileso de milagro”, porque estaba en primera fila, en la zona de hormigón. “Es increíble que hayan dejado hacer algo así en un paseo de madera. Solo caminando por allí ya se escuchaba tambalear los listones”, ha denunciado.

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