Foto: Reuters

El ministro del Interior de Italia, Matteo Salvini, ha asegurado este viernes que en el Gobierno italiano no existe división alguna en la decisión de revocar a Autostrade per l’Italia su licencia de operador de la autopista A10 y del puente Morandi que se vinieron abajo este martes en Génova.

“No hay división. El gabinete ha aprobado el comienzo del procedimiento para retirar la concesión”, ha declarado Salvini, antes de agregar que el proceso tardaría “algunas semanas o meses” e implicará escuchar los contra argumentos de Autostrade.

De igual modo ha opinado el primer ministro italiano, Luigi Di Maio. “Lo digo claramente, hay una clara voluntad política: queremos revocar la concesión a Autostrade per l’Italia”, ha asegurado en Facebook.

“No podemos seguir fingiendo que nada ha sucedido. Estas personas continúan cobrando el peaje sin llevar a cabo un mantenimiento, ¡y es hora de decir basta!”, ha añadido.

Otros miembros de la coalición gobernante habían indicado que el gobierno podría estar considerando medidas menos drásticas contra Autostrade, como una multa.

La firma había salido al paso de las críticas asegurando que se realizaron revisiones trimestrales de la infraestructura y no se detectaron problemas que hiciesen temer lo ocurrido el martes, cuando gran parte del viaducto –construido en los años sesenta– se vino abajo.

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