Estrés, ansiedad, desórdenes del sueño, una mordida anormal o la ausencia de dientes son las principales causas de la aparición de bruxismo, según ha informado el miembro de la Comisión Médica de Vitaldent, Gustavo Camañas.

“El bruxismo es un hábito nocivo no consciente e involuntario que consiste en apretar, desplazar hacia los lados y/o rechinar los dientes, caracterizado por el contacto fuerte de los dientes superiores e inferiores. Este tipo de actos se suele manifestar en los periodos de sueño (bruxismo nocturno), pero en muchos casos es detectado por el propio paciente al darse en estados de conciencia, como trabajando (bruxismo diurno)”, ha explicado.

En este sentido, el miembro de la Comisión Médica de Vitaldent ha comentado que no siempre se conoce la causa exacta, pero el bruxismo tiene mucho que ver con los niveles de estrés que se soporta en el día a día. Es cierto que la genética es un factor relevante, sin embargo, el estrés y la ansiedad son con frecuencia los catalizadores”, ha apostillado.

El bruxismo, al ser un acto involuntario, es difícil de prevenir, por ello, es importante acudir a las revisiones periódicas (dos al año) para lograr un diagnóstico rápido y así evitar posibles efectos secundarios.

La realidad es que no siempre se da un patrón común en lo que respecta a los síntomas, pero por lo general, algunos de los problemas que se pueden identificar son el dolor de garganta al tragar, dolor de oído persistente, dolor de cabeza, malestar en el cuello y los hombros, disminución de la apertura bucal, cansancio rápido de los músculos de la masticación durante las comidas, dolor dental e insomnio.

“Por fortuna, en el 90 por ciento de los casos, el bruxismo surge por una disfunción neuromuscular. Esto se debe a que los músculos se contraen de forma constante y sostenida, produciendo su cansancio (contractura), que por lo general es doloroso”, ha argumentado Camañas.

Desde el punto de vista odontológico, lo ideal es que el paciente utilice una férula de descarga durante la vigila nocturna, lo que evitará esa fricción de los dientes y, en consecuencia, paliará los dolores de cabeza, oídos y mandíbula, y servirá para prevenir los problemas de articulación temporomandibular.

Sin embargo, las férulas no resuelven el problema y, aunque desaparezca el dolor mientras se usan, éste volverá a aparecer si se dejan de utilizar. Por ello, y para evitar estos síntomas, desde la Comisión Médica de Vitaldent recomienda intentar relajarse unos 60 a 90 minutos antes de dormir, mantenerse en buena forma física, pero no hacer ejercicio físico extremo pasadas las 18.00 horas, evitar el alcohol, café o té y las comidas copiosas durante las 3 horas previas a acostarse, no fumar pasadas las 19.00 horas y mantener la temperatura del dormitorio a unos 18 grados centígrados.

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