ELAINE SCHMIDT/UCLA HEALTH

Neurocientíficos de la Universidad de California en Los Ángeles (Estados Unidos) han conseguido que cinco pacientes con lesiones en la médula espinar recuperen el control de su vejiga a través de la estimulación en la piel con un dispositivo magnético colocado en la columna.

El tratamiento mejoró la calidad de vida de los hombres en un promedio del 60 por ciento, según un cuestionario que completaron antes y después del estudio. Y si la técnica es replicable en otras personas, los investigadores apuntan en un artículo en la revista ‘Scientific Reports’ que podría ayudar a “reducir el estigma social y los riesgos de salud relacionados con el uso frecuente del catéter”.

“Estamos muy contentos tras ver un efecto positivo en los cinco pacientes después de solo cuatro sesiones de estimulación magnética leve. El beneficio persistió de dos a cuatro semanas, lo que sugiere que el circuito neuronal de la médula espinal conserva una ‘memoria’ del tratamiento”, detalla el doctor Daniel Lu, investigador principal del estudio y profesor asociado de neurocirugía en la Escuela de Medicina David Geffen de UCLA.

Las personas con lesiones de la médula espinal deben deslizar catéter en la vejiga varias veces al día para drenar la orina. De esta forma, los pacientes cuyas lesiones le impiden el uso de las manos, dependen de un cuidador para que le inserte el catéter. Tal y como puntualizan los investigadores, confiar en un catéter a largo plazo puede ser “peligroso, ya que el procedimiento puede introducir bacterias que provocan infecciones del tracto urinario y cicatrices permanentes”.

Los problemas de vejiga después de las lesiones de la médula espinal también pueden provocar insuficiencia renal y, en casos más complicados, incluso la muerte. El investigador espera que el estudio de su laboratorio finalmente reduzca esos riesgos al eliminar la necesidad de catéteres.

Lu y su equipo aplicaron estimulación magnética a la médula espinal para acceder a la maquinaria celular que controla la micción. Los médicos previamente han usado el mismo enfoque con el cerebro para mejorar la función de las células nerviosas en condiciones que van desde la depresión hasta la migraña. El dispositivo de estimulación magnética está aprobado por la Agencia de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) para uso en humanos; sin embargo, su aplicación para la rehabilitación de la vejiga es experimental.

DETALLES DEL ESTUDIO

“La mayoría de las lesiones de la médula espinal no son anatómicamente completas: la médula espinal conserva una conexión débil y residual con el cerebro. Estamos restableciendo la función de la vejiga amplificando estas señales débiles y mejorando la capacidad de los circuitos espinales para responder a ellas”, explica Lu.

Cada participante se sometió a 15 minutos de estimulación semanal durante cuatro meses. Al principio, los científicos no vieron resultados. Pero después de cuatro sesiones, los hombres comenzaron a experimentar mejoras mensurables. “Los cinco hombres recuperaron la capacidad de orinar por sí mismos durante la estimulación. En un caso, el paciente pudo dejar de usar completamente un catéter y vaciar su vejiga varias veces al día, hasta cuatro semanas después de su último tratamiento”, asegura el investigador.

La capacidad de orinar a voluntad mejoró en cada paciente. Cuatro de los hombres todavía tenían que usar un catéter al menos una vez al día, pero eso representaba una disminución significativa de su promedio de más de seis veces al día antes del tratamiento. La capacidad vesical promedio de los pacientes aumentó de 244 milímetros a 404 milímetros, y el volumen de orina que produjeron aumentó exponencialmente: de 0 a 1120 centímetros cúbicos por día.

El experimento se basó en una investigación previa de Lu, en la que implantó quirúrgicamente dispositivos de estimulación eléctrica en la columna vertebral para mejorar el control de la mano en dos personas con lesiones de la médula espinal cervical. Si bien el concepto para el nuevo estudio es similar, el equipo de Lu utilizó estimulación magnética porque “no es invasivo, es indoloro y es menos costoso que un implante eléctrico”.

Ahora, el laboratorio de Lu planea evaluar el enfoque con un mayor número de hombres y mujeres en un segundo estudio para obtener una comprensión más profunda de cómo la estimulación magnética altera la actividad neuronal en la médula espinal. Su equipo también explorará si los diferentes patrones de estimulación mejoran las respuestas en pacientes que no se beneficiaron en el mismo grado que otros en el estudio.

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