“Miedo y desesperación. Uno se vuelve loco viviendo así”

Así explica uno de los vecinos próximos al número 4 de la calle Pasaje Picos de Europa (en Son Gotleu) la situación que se vive allí cada día durante el verano, donde un numeroso grupo de personas arman escándalo hasta altas horas de la madrugada sin importarles lo más mínimo las molestias que generan al vecindario.

Según nos cuenta uno de los afectados, esto se repite desde hace varios años: “Los problemas comenzaron con los desahucios de pisos por los bancos y que luego han sido ‘okupados’. Algunas de estos ‘okupas’ conviven sin problemas y no causan molestias pero otros, como en este caso, no tienen el más mínimo respeto por nadie”

“Cuando llega el verano y sobre las nueve da la noche”, añade una mujer que también es vecina de la zona, “se junta en el portal un grupo de aproximadamente unos quince adultos y una decena de pequeños que todavía usan carrito. Cómo te puedes imaginar, moverse en ese tramo de acera es difícil, por no decir imposible. Comienza entonces una pesadilla que dura hasta las dos o tres de la madrugada; ponen la música todo volumen, bailan, dan palmas y gritan sin parar. De hecho, cuelgan una bola de esas de discoteca en la fachada para ‘animar’ más el ambiente”.

Los vecinos se ven obligados -en pleno verano- a cerrar las ventanas si quieren intentar disfrutar de algo de tranquilidad y tienen miedo porque, aseguran, ya les han llamado la atención en varias ocasiones de buenas maneras pero “se encaran de inmediato contigo de forma muy violenta y te amenazan gravemente. Nadie quiere decir nada porque hay realmente miedo a que te hagan algo”, asegura esta vecina.

“Así que imagínese usted”, añade a su vez otro vecino, “Yo me levanto cada día a trabajar a las seis de la madrugada y estoy destrozado. Me pregunto de qué viven ellos porque cada día están de fiesta y no parece que tengan la necesidad de levantarse para ir a trabajar. Yo sí, y no logro descansar”.

Y lo peor es la pasividad absoluta de las autoridades: “La Policía Nacional te dice que este tema no es competencia suya y ni se presentan; y la Policía Local te da largas, te aseguran que ‘ahora vienen’ pero la mayoría de veces, no lo hacen”.

En este sentido, uno de estos vecinos nos aporta una relación de las varias llamadas realizadas a la Policía Local en apenas una hora para explicar lo que estaba ocurriendo y solicitar ayuda, pero como quien oye llover.

Una muestra más, en todo caso, de la degradación de un barrio que el ayuntamiento de Palma (independientemente del color del mismo) ha abandonado a su suerte, excepto para “hacerse la foto” cuando resulta conveniente.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.