ESA/DLR/FU BERLIN

Los científicos de la NASA se preparan para volver a escuchar el rover Opportunity que ha estado en silencio desde el 10 de junio, cuando una tormenta de polvo rodeando el planeta cortó la energía solar para el rover de casi 15 años. Ahora los científicos piensan que la tormenta de polvo global está “decayendo”, lo que significa que está saliendo más polvo de la atmósfera del que se está volviendo a elevar, los cielos pronto podrían despejarse lo suficiente para que el rover alimentado por energía solar se recargue e intente llamar a casa.

De este modo, aunque la NASA admite que no hay nada claro hasta que consigan poner en funcionamiento el rover, el equipo señala que hay razones para ser optimista. En este sentido, han realizado varios estudios sobre el estado de sus baterías antes de la tormenta y las temperaturas en su ubicación.

Los estudios han concluido que debido a que las baterías tenían una salud “relativamente buena” antes de la tormenta, no es probable que haya demasiada degradación. Además, los científicos señalan que como las tormentas de polvo tienden a calentar el ambiente, y la tormenta 2018 sucedió cuando la ubicación de Opportunity en Marte entró al verano, el rover debería haber permanecido lo suficientemente caliente como para sobrevivir.

Las tormentas de polvo en Marte impiden que la luz del sol llegue a la superficie, elevando el nivel de una medición llamada “tau”. Cuanto más alto es el tau, menos luz solar está disponible; la última medida tau de Opportunity fue 10.8 el 10 de junio. Para comparar, una tau promedio para su ubicación en Marte suele ser 0.5.

Por ello, los ingenieros de JPL predicen que Opportunity necesitará una tau de menos de 2.0 antes de que el rover solar pueda recargar sus baterías. Una cámara de gran angular en la sonda espacial MRO de la NASA en Marte observará cómo las características de la superficie se vuelven visibles a medida que los cielos se despejan, lo que ayudará a los científicos a estimar el tau.

Además, varias veces a la semana, los ingenieros utilizan la Red de Espacio Profundo de la NASA, que se comunica entre las sondas planetarias y la Tierra, para intentar hablar con Opportunity. Las antenas DSN hacen ping al rover durante los horarios programados de “activación” y luego buscan las señales enviadas por Opportunity en respuesta.

Asimismo, el grupo de radiociencia del JPL usa equipos especiales en antenas DSN que pueden detectar un rango más amplio de frecuencias. Cada día, graban cualquier señal de radio de Marte durante la mayoría de las horas del día del rover, luego buscan en las grabaciones la “voz” de Opportunity. Así, cuando Opportunity experimenta un problema, puede entrar en los llamados “modos de fallo”, donde automáticamente toma medidas para mantener su salud.

Los ingenieros se están preparando para tres modos de fallo clave si reciben respuesta de Opportunity que pasan por un fallo de baja potencia, que supondrá que el receptor se active en el momento en que haya más luz solar para permitir que se recargue; un error del reloj, que impedirá el correcto funcionamiento de Opportunity por lo que el rover deberá usar pistas medioambientales para hacer suposiciones sobre el tiempo; o un fallo de actualización, tras el que el rover comienza a revisar el equipo y prueba diferentes formas de comunicarse con la Tierra.

Una vez que hayan reunido toda esta información, el equipo realizará un sondeo sobre si están listos para intentar una recuperación completa.

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