Por primera vez, investigadores de Mount Sinai en Nueva York (EEUU) han identificado una forma de generar un gran número de células inmunes que pueden ayudar a prevenir la recurrencia del cáncer, ya que podría ser la base de futuras vacunas contra la enfermedad.

En el estudio, publicado en ‘Cell Reports’, los investigadores descubrieron una forma de hacer crecer las células inmunes, llamadas células dendríticas, a gran escala en el laboratorio para estudiar su posible uso en vacunas contra el cáncer altamente refinadas para evitar el regreso del cáncer de los pacientes. Las células dendríticas son muy raras en el cuerpo, por lo que no ha sido posible aislarlas de los pacientes, para generar vacunas sin grandes gastos y métodos que no sean muy complicados.

La capacidad de cultivar muchos tipos de células dendríticas, que actúan como centinelas que advierten al sistema inmune que se preparen con ‘armas’ específicas para combatir la enfermedad que está atacando, permitirá a los investigadores estudiar sus roles en el sistema inmune. Este descubrimiento es especialmente importante porque las células dendríticas no se limitan a un tipo de cáncer y pueden atacar a todos los tipos de cáncer con efectos secundarios muy limitados.

“La capacidad de generar grandes cantidades de distintos tipos de células dendríticas humanas ‘in vitro’ es fundamental para acelerar nuestra comprensión de la biología de las células dendríticas y para aprovecharlas clínicamente”, ha señalado Nina Bhardwaj, directora de inmunoterapia en The Tisch Cancer Institute en la Escuela de Medicina Icahn en Mount Sinai.

“Nuestro sistema también será útil para aplicaciones de traducción que incluyen pruebas ‘in vitro’ de fármacos y vacunas en diferentes tipos de células dendríticas”, ha añadido la investigadora.

Este estudio también ha investigado el papel de la señalización notch, que es una vía biológica que juega un papel crítico en el desarrollo de una variedad de organismos, desde moscas hasta humanos, y es crítica para generar un tipo específico de célula dendrítica, cDC1, que es el mejor tipo de célula dendrítica para vacunas contra el cáncer.

El estudio reveló que algunos de los tratamientos actuales contra el cáncer que se están probando en ensayos clínicos no son efectivos porque interrumpen la vía de señalización del camino, lo que podría inhibir la cDC1 y afectar negativamente la capacidad del sistema inmunitario para destruir las células cancerosas.

Esta investigación es un punto de partida para futuras investigaciones sobre los diferentes tipos de células dendríticas y otras células inmunes, y tiene implicaciones no solo para potenciar las terapias contra el cáncer sino también para evitar el rechazo del trasplante de órganos, que también involucra al sistema inmunitario.

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