USTA/GARRETT ELLWOOD

El tenista español David Ferrer ha confesado, tras finalizar su último partido de ‘Grand Slam’, que se queda con lo bueno, sin “dramatizar”, porque a pesar de no haber acabado el partido de primera ronda del US Open por un problema muscular, esta retirada no va a “empañar” su carrera.

“No quiero dramatizar, porque la retirada de hoy no va a empañar mi carrera. He dado buen nivel de tenis, he tenido la oportunidad de jugar en la central con Nadal, me he roto el sóleo y lo acepto. Me quedo con lo bueno, si algo he aprendido de mis derrotas es a saber llevarlo mejor, es con lo más contento me quedo sobre todo al final de mi carrera”, confesó tras el partido.

El último partido en un ‘grande’ del tenista de Jávea fue en primera ronda del US Open, en la pista central contra su compatriota y amigo Rafa Nadal. Cuando el marcador favorecía al manacorí 6-3 en el primer set y Ferrer se puso por delante 3-4 en el segundo, sintió unos “latigazos” que le impidieron continuar.

“En el primer set tuve molestias, pero no le di importancia porque tengo problemas en el talón de Aquiles, pero no le di importancia. Ya con 2-1 en el segundo set sentí dolor. Me iba a más y sabía que no iba a poder acabar el partido. Cuando sentí esos latigazos sabía que no iba a poder acabarlo”, aseguró.

David Ferrer ‘Ferru’, de 36 años, comenzó su carrera como profesional en el año 2000 y llegó a ser el número tres del mundo en 2013, manteniéndose por casi una década dentro de los diez mejores jugadores del ranking. Su mejor resultado en un ‘Grand Slam’ fue la final de Roland Garros en 2013, que ganó Rafa Nadal, y es considerado uno de los mejores jugadores que no ha ganado nunca ninguno de los cuatro ‘grandes’.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.