Foto: Reuters

El incendio forestal declarado en el condado californiano de Mendocino, a 145 kilómetros al norte de San Francisco, se ha convertido en el más grande de la historia del estado norteamericano.

Las llamas han calcinado ya 114.800 hectáreas y continúan creciendo, según el Departamento de Silvicultura y Protección contra Incendios de California.

El incendio ha superado al ‘Thomas’, que quemó 114.078 hectáreas en los condados de Santa Bárbara y Ventura en 2017, mientras se espera que las condiciones climáticas óptimas persistan.

“Desafortunadamente, no van a tener un descanso pronto”, ha señalado el meteorólogo del Servicio Meteorológico Nacional, Brian Hurley, refiriéndose a los bomberos. “Hace bastante calor y está seco y va a seguir así”, ha aseverado.

Hurley ha señalado que las temperaturas podrían alcanzar los 43 grados centígrados en el norte de California durante los próximos días, con ráfagas de viento que avivan las llamas.

El ‘Mendocino Complex’, que ha destruido 75 casas y obligado a miles de personas a huir, es el más grande de los ocho incendios forestales que se han quedado fuera de control en California, lo que llevó al presidente estadounidense, Donald Trump, a declarar un “desastre mayor” en el estado.

Un total de casi 3.900 personas luchan contra el fuego de Mendocino, incluyendo tripulaciones de Arizona, Washington y Alaska.

Unos 200 soldados de una brigada de la base de Lewis-McChord, cerca de Tacoma, Washington, también han sido llamados para ayudar en una de las temporadas de incendios más destructivas de la historia.

El domingo, 140 gerentes y especialistas en incendios de Australia y Nueva Zelanda recibieron capacitación especial y se les proporcionó un equipo de seguridad en el Centro Interagencial Nacional de Bomberos en Boise antes de ser enviados a los incendios en el noroeste del Pacífico y California.

Las tripulaciones que luchan contra el incendio se han concentrado este lunes para evitar que las llamas rompan líneas de fuego en una cresta sobre las comunidades de las colinas de Niza, Lucerne, Glen Haven y Clearlake Oaks, según Tricia Austin, portavoz de Cal Fire.

“Si fuera llevado fuera de esas líneas que tienen en la cresta, podría llegar hasta esas comunidades, eso es lo que estamos tratando de evitar”, ha afirmado.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.