El Índice de Masa Corporal o IMC de los españoles se sitúa de media, a la vuelta de vacaciones, en 26,98 para los hombres y en 25,55 para las mujeres, lo que indica sobrepeso en ambos casos, según ha podido constatar DKV con los datos obtenidos de su ‘app’ ‘Quiero cuidarme’.

Un IMC a partir de 25 está considerado por la Organización Mundial de la Salud como sobrepeso y, a partir de 30, es obesidad. La institución recomienda, en el caso de los adultos, un IMC entre los 18,5 y los 24,9, rango en el que se encuentra un peso normal y estable.

En este sentido, un cambio de hábitos alimentarios puede complicar la vuelta de vacaciones y la reincorporación al trabajo. Además de los hábitos alimentarios, pueden interferir en la vuelta haber abandonado la práctica deportiva y alterar las horas de sueño y descanso, lo que propicia un desajuste en el organismo que provoca cansancio generalizado, irritabilidad y falta de apetito o concentración.

Planificar las comidas puede ayudar a superar el síndrome postvacacional. No obstante, las cifras registradas por DKV indican que sólo el 22 por ciento de los jóvenes de 18 a 24 años afirma llevar una dieta muy saludable. Los usuarios con edades comprendidas entre los 25 y los 65 años incrementan esta cifra de forma paulatina hasta alcanzar el porcentaje del 53 por ciento en las personas mayores de 65.

En este contexto, es recomendable olvidar las frituras y los productos procesados y volver a introducir los vegetales en la comida y en la cena. También se recomienda consumir un mínimo de cinco piezas de fruta o verdura al día.

En cuanto a la actividad física, la ‘app’ arroja que sólo el 30 por ciento de los españoles afirma llevar un ritmo de ejercicio saludable o muy saludable, y son los jóvenes de entre 18 y 20 años los más deportistas. Del porcentaje restante, hasta un 40 por ciento dice no practir nada de ejercicio durante la semana. Los que menos deporte practican son los situados entre el rango de edad de 46 y 55 años.

Por lo tanto, retomar o iniciar el hábito de realizar deporte, ya sea en casa, en la calle o en el gimnasio, es la mejor manera e relajar el cuerpo y la mente y evitar algunos de los síntomas propios del síndrome postvacacional.

Durante la primera semana de inicio, será necesario hacerlo de forma moderada para que el organismo se adapte al cambio. Por eso, en esta primera fase no se buscan cargas, ritmos e intensidades demasiados altas, ya que la progresión será un factor clave para poder conseguir con éxito el objetivo fijado.

Por último, en cuanto al descanso, casi el 34 por ciento de los españoles asegura tener problemas para dormir, y valoran su descanso como poco o nada saludable. Las personas entre 56 y 65 años son a las que más les cuesta conciliar el sueño. Por su parte, un 61 por ciento de las personas de entre 35 y 45 años califica su descanso de saludable o muy saludable.

Para no acentuar los síntomas potenciales del síndrome postvacacional, se recomienda adaptar progresivamente los horarios para asegurar las horas de descanso necesarias, entre siete u ocho horas, para afrontar la vuelta a la jornada laboral.

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