Efectivos de la Comandancia de la Guardia Civil de Ceuta han detenido a primera hora de la mañana de este martes en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de la ciudad autónoma a diez extranjeros acusados de presunto delitos de organización criminal, lesiones y atentado como supuestos cabecillas del salto “violento” que el 26 de julio permitió la entrada en territorio español de 602 indocumentados a través del perímetro fronterizo.

Fuentes de la Benemérita han explicado a Europa Press que los arrestos se han practicado tras el análisis de las grabaciones de las cámaras de seguridad del vallado que separa la ciudad española de Marruecos y la práctica de “otras” diligencias de investigación.

El titular del Juzgado de Instrucción número 5 de Ceuta, que estaba de guardia el día del salto, ha decretado el secreto de sumario sobre las actuaciones.

La Guardia Civil ya puso a disposición judicial el 31 de julio un atestado con los datos de los 602 migrantes indocumentados nacionales de Guinea Conakry (sobre todo), Gambia, Congo, Chad y Camerún que accedieron a la ciudad y los de los 18 funcionarios del Instituto Armado que resultaron heridos durante “el salto más violento que recordamos”, según lo calificó el director general de la Benemérita, Félix Azón.

La entrada se saldó por parte de Cruz Roja con 22 guardias civiles y 132 migrantes que recibieron asistencia sanitaria. Veinte indocumentados y diez agentes fueron trasladados al Hospital, donde únicamente cinco extranjeros tuvieron que ser ingresados.

Los indocumentados utilizaron, según la Guardia Civil, radiales con baterías para violentar el vallado fronterizo y arrojaron cal viva con excrementos y aceite de baterías de coche sobre los agentes encargados de custodiar el perímetro.

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