El Ayuntamiento de Palma ha anunciado este jueves que ya está trabajando en el proyecto de actualización de la depuradora del Coll d’en Rebassa, así como en la construcción de un túnel subterráneo y un depósito de retención de aguas para reducir los vertidos de aguas residuales en las playas de Ciutat Jardí y Can Pere Antoni.

Según ha explicado la teniente de alcalde Ecología, Agricultura y Bienestar Animal, Neus Truyol, en rueda de prensa, el Ministerio de Transición Ecológica del Gobierno financiará la construcción de la nueva planta de saneamiento de aguas residuales en el Coll d’en Rebassa, cuyo proyecto “ya se está redactando”, y tendrá un coste entre 80 y 120 millones de euros.

Además, la regidora ha afirmado que se han llevado a cabo varias negociaciones con el Ministerio desde el 2015, y que, dos años después, se inició la correspondiente tramitación administrativa del proyecto.

Tras llegar a un acuerdo con la Conselleria de Medio Ambiente, Cort ha anunciado que se invertirán un total de 26 millones de euros en la construcción de infraestructuras del canon de saneamiento de Palma, que contará con una tubería de 3,2 kilómetros que conducirá las aguas pluviales y fecales desde Avenidas hasta la depuradora del Coll d’en Rebassa. Además, se construirá un depósito de retención de aguas con capacidad para 25.000 metros cúbicos.

Se prevé que las obras de estos últimos dos proyectos se inicien antes de que finalice el 2018, y se proyectarán durante dos años, según ha indicado Truyol.

Además, ha criticado que estos vertidos de aguas residuales en Ciutat Jardí y Can Pere Antoni se debe a “un déficit histórico” en la mejora de infraestructuras de saneamiento de aguas en Palma, y ha censurado la “sequía” en inversión por parte de la anterior legislatura.

Del mismo modo, la regidora ha asegurado que conoce los problemas de vertidos desde que llegó al Ayuntamiento en 2015, y ha reprochado el “ocultismo” del anterior Gobierno para solucionar esta situación, ya que ha considerado que el PP de Palma conocía los vertidos.

ANÁLISIS DE CALIDAD DEL AGUA

Asimismo, Truyol ha criticado las actuaciones de la anterior legislatura en la gestión y control de la calidad de las aguas de las playas de Palma, ya que el anterior Govern “no le ponía ninguna atención al problema”, y que “la ‘turismofobia’ del PP es no cerrar las playas cuando hay vertidos o un peligro sanitario”.

Tal y como ha denunciado, en 2012 se produjeron 13 episodios de vertidos en las playas de Palma y sólo se alzó una vez la bandera roja; en 2013, se registraron siete vertidos al mar y ni una bandera roja por ello, mientras que en 2014 hubo 11 episodios de vertidos y cuatro banderas rojas.

Por ello, ha explicado que “las playas de Palma tienen el máximo control de calidad de sus aguas” ya que, desde Cort, se está “cumpliendo rigurosamente con el protocolo” y se realizan ocho analíticas anuales por parte de la Conselleria de Salud; analíticas quincenales por parte del Consistorio y otras en los laboratorios de Emaya, ha afirmado.

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