NTU SINGAPORE

Unas pequeñas bolas de fibras de celulosa de tamaño nanométrico añadidas a los alimentos reducen la absorción de grasas hasta la mitad en experimentos de laboratorio y animales, con una efectividad mayor que la de la fibra común, según han confirmado científicos de la Universidad Tecnológica de Nanyang (Singapur) y la Universidad de Harvard (Estados Unidos).

Este descubrimiento, detallan los investigadores, podría ayudar en la batalla global contra la obesidad, ya que los experimentos realizados en un tracto gastrointestinal simulado mostraron que las fibras de nanocelulosa 100 veces más pequeñas que el ancho de un cabello humano podrían reducir la absorción de grasa hasta en un 48 por ciento. En experimentos con animales, las ratas alimentadas con crema espesa que contenía nanocelulosa absorbían un 36 por ciento menos de grasas que las ratas alimentadas solo con crema espesa.

Las enzimas digestivas en el intestino descomponen los triglicéridos en ácidos grasos, que son absorbidos por el intestino delgado y convertidos en grasa por el cuerpo humano. Sin embargo, cuando los triglicéridos quedan atrapados en las fibras de nanocelulosa, como las bolas de algodón que absorben el aceite, las enzimas que intervienen en la descomposición de los triglicéridos para absorber la grasa son menos efectivas, reduciendo así la cantidad de ácidos grasos que puede absorber el cuerpo.

Publicado en la revista científica ‘Nano’, este nuevo método de uso de fibras de nanocelulosa como bloqueadores de grasa ha obtenido una patente provisional en Estados Unidos, presentada conjuntamente por Harvard y la Universidad Tecnológica de Nanyang.

“Sabemos desde hace mucho tiempo que la fibra en la dieta tiene beneficios positivos para la salud, pero lo que hemos demostrado ahora es que en experimentos con animales, las fibras a nanoescala son mucho más efectivas para reducir la absorción de grasa que en su forma general”, señala uno de los autores del estudio, Ng Kee Woei.

En sus experimentos, añadieron un miligramo de nanocelulosa a 100 miligramos de crema espesa, pero piensan que si se añade más nanocelulosa, “podría haber absorbido y atrapado un mayor porcentaje de grasa”. “La nanocelulosa podría usarse como aditivos o suplementos alimenticios que podrían ayudar a mitigar la absorción de grasas para ciertos grupos de personas, ya que la concentración puede ajustarse para diferentes aplicaciones. Esperamos establecer en el futuro si esto es seguro y efectivo”, comenta el investigador.

En el futuro, los científicos responsables de esta investigación continuarán investigando el perfil toxicológico de la nanocelulosa para examinar su seguridad para el consumo en grandes cantidades en otros ensayos con animales.

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