Un total de once migrantes de origen subsahariano y de cuatro guardias civiles han sido trasladados este jueves al Hospital Universitario de Ceuta después de que un grupo de entre 400 y 600 personas haya saltado el perímetro fronterizo de la ciudad autónoma haciendo uso de una “violencia inusitada sin precedentes”, según han denunciado fuentes policiales que han elevado a doce el número de funcionarios de la Benemérita con heridas de diversa consideración.

Según las mismas fuentes, cuya versión ha sido corroborada a Europa Press por personas que han atendido a los heridos, los migrantes han utilizado “cal viva, heces y desodorantes a modo de lanzallamas” contra las Fuerzas de Seguridad para intentar acceder a territorio español alrededor de las 7.00 horas por el tramo del doble vallado de Finca Berrocal.

La Delegación del Gobierno en Ceuta aún no ha hecho balance definitivo con cifras del número de indocumentados que ha entrado en la ciudad autónoma, aunque la estimación inicial de “unos 450” ha sido elevada por otras fuentes consultadas por Europa Press a “alrededor de 600”.

El Equipo de Respuesta Inmediata ante Emergencias (ERIE) de Inmigración de la Cruz Roja ha atendido a 390 foráneos, 30 de ellos con heridas, de los que 11 han sido trasladados al Hospital Universitario, así cuatro guardias civiles.

Fuentes policiales han explicado que los agentes del Instituto Armado han sufrido “golpes, heridas y quemaduras” por el uso por parte de los migrantes de una “violencia inusitada” que ha incluido hasta la utilización de “radiales con baterías” para cortar la malla del doble vallado fronterizo, que todavía está coronado con alambres con cuchillas (concertinas) que el Ministerio del Interior está estudiando sustituir por otros elementos defensivos que causen menos daño.

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