Varias decenas de personas han protestado esta mañana en Barakaldo (Bizkaia) por la entrega de un niño de cinco años a su padre, al que la Audiencia Provincial de Bizkaia ha concedido su custodia tras retirársela a su madre, con la que convivía.

El menor, de 5 años, ha entrado sobre las diez y media de la mañana al Palacio de Justicia de la localidad fabril entre sollozos, acompañado por su madre, un tío suyo y varias personas más. Tras la entrega, la madre del menor, Karen Gutiérrez, ha tenido que ser atendida por servicios médicos.

El menor ha abandonado el edificio judicial a bordo de un vehículo de la Ertzaintza en medio de gritos de apoyo a su familia y en contra de la sentencia que le obliga a estar con su padre, que han pedido sea revocada.

Visiblemente afectada, Karen ha explicado a los medios de comunicación que su hijo “lloraba” y se han ido gritando porque tenía “miedo”, ya que, ha resaltado, su aita (padre) le pega.

“El niño se ha ido gritando ¡no me quiero ir!, ¡no me quiero ir!, llamándome a mi. No me han dejado despedirme de mi hijo. No sé ni cómo le voy a poder ver. No me han dicho ni cuando le voy a poder ver. Es que esto es una injusticia para el niño”, ha añadido.

Según ha explicado, el juzgado de Primera Instancia le concedió a ella la custodia, que ahora le ha retirado la Audiencia Provincial de Bizkaia, en una sentencia que, a su entender, “no tiene ni pies ni cabeza”.

A su contra, ha precisado, han jugado los informes redactados por “el punto de encuentro” donde el menor se veía con su progenitor, que señalan que la madre obstaculizaba los encuentros, extremo que ella desmiente. “Lo puedo demostrar porque hay grabaciones de las entregas del niño. Yo he ido con grabadoras”, ha aclarado.

“Los informes del punto de encuentro son nefastos. En lugar de ayudar a los niños, hacen informes que no reflejan la realidad. Y no ponen ni lo que dicen los niños ni cómo vienen ni nada. No dicen nada”, ha lamentado.

Karen ha proclamado que cuando empezaron las visitas el niño dejó “de hablar, se le caía el pelo, tenía diarreas y estaba muy alterado”. “Rompía un chupete cada vez que tenía un punto de encuentro con el padre, que le sacaba y se lo llevaba casa. El niño venía con marcas, que no lo han puesto en los informes del punto de encuentro”, ha criticado la mujer.

Por su parte, Marga Carrasco, abogada de Karen, ha especificado que ha intentado hacer “todo lo posible” para que el menor se quedara con su madre, aunque al final “se lo han llevado a rastras”. “Hemos solicitado un ‘habeas corpus’ en el Juzgado de Guardia para que resuelva”, ha sentenciado.

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