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El presidente de la Generalitat de Cataluña, Joaquim Torra, ha transmitido este lunes al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que no renuncia a ninguna de las fórmulas para conseguir la independencia de Cataluña, al tiempo que ha insistido en que la única solución para resolver el problema catalán pasa por “votar” y por el “derecho de autodeterminación”.

Sin embargo, el jefe del Ejecutivo catalán ha aceptado que las 45 demandas de Cataluña se aborden en la Comisión bilateral fijada en el Estatut entre el Estado y Cataluña, pero ha apuntado a un plazo de dos meses para conocer la respuesta del Gobierno para resolver el problema. De hecho, ha desvelado que aunque Pedro Sánchez le había hablado de plurinacionalidad y de que defiende España como una nación de naciones, no le había explicado cuál era el proyecto del PSOE para España ni la solución para el problema catalán.

Así lo ha puesto de manifestado Torra en la rueda de prensa posterior al encuentro de dos horas y media que ha mantenido en La Moncloa con Sánchez, una reunión de “trabajo” “larga y “sincera”, según ha dicho, en la que ambos han mantenido un diálogo “franco” y de la que ha valorado el “reconocimiento mutuo institucional” y el proyecto político de los Gobiernos de España y de Cataluña.

“Es una oportunidad más al diálogo, que hasta ahora era imposible”, ha comentado y ha añadido que “ha habido un cambio de etapa” ya que antes “esto no pasaba”. Incluso ha admitido que habría sido “pretencioso” pensar que en esta reunión” iban a convercerse el uno al otro partiendo de posiciones tan distantes.

El presidente catalán ha comenzado su comparecencia de prensa subrayando que debería haber sido el expresident Carles Puigdemont –con el que aún no había hablado pero pensaba hacerlo esta tarde– quien debería haber acudido este lunes a la cita con Sánchez por haber ganado las elecciones y lamentando las “incomprensibles” trabas judiciales que han llevado a la actual situación.

Torra ha celebrado que Sánchez y él coincidan en que la cuestión catalana es un problema “político” que debe resolverse “políticamente” pero también que en su encuentro ambos dirigentes hayan podido hablar de “todo”, como vienen semanas reclamando, algo que no ocurría, según ha comentado, desde hace meses. Singularmente, ha aplaudido que el presidente le haya “escuchado” y que, además, haya “tomado notas”.

No obstante, Torra ha constatado que en los dos asuntos “centrales” de la reunión, esto es, el referéndum de autodeterminación y los políticos independentistas catalanes presos, las posiciones son “divergentes” y ha admitido, en este sentido, que le resulta “un poco triste” que se reconozca como un “avance” que ambos ejecutivos al menos hayan hablado de estos temas.

EL 80% DE LOS CATALANES QUIERE VOTAR

En este sentido, el presidente de la Generalitat ha repasado ante Sánchez cuáles han sido los principales hitos que llevaron a Cataluña al referéndum separatista del 1 de octubre, una fecha “fundacional” para los catalanes, según sus palabras, momento en el que ha recalcado al presidente que cualquier solución del conflicto pasa por “respetar el derecho de autodeterminación”.

En este punto, Torra ha destacado que las encuestas en Cataluña revelan que el 80 por ciento de los catalanes son partidarios de celebrar un referéndum para insistir, a renglón seguido, en que su Gobierno no renunciará a “ninguna vía” para llegar a la independencia.

En este sentido, ha dejado claro que la solución “pasa siempre” porque los catalanes puedan decidir su futuro votando y “sin que les peguen por ello”. “Si alguien que entiende que hay otra solución política que no sea votar, pues que me lo explique”, ha remachado. Y para lograrlo, quiere que se aplique “inteligencia” y “capacidad de negociación”. “Me niego a pensar que no encontraremos una solución política a la exigencia de más de dos millones de catalanes para resolver pacíficamente su derecho de autodeterminación”, ha vuelto a recalcar.

En este punto, Torra ha recordado al Gobierno de Pedro Sánchez los referendos de Quebec y Escocia, así como lo que dicen los tratados internacionales, sobre los que, ha señalado, los independentistas catalanes fundamentan el derecho de autodeterminación de Cataluña, que consideran “legítimo”.

Según ha explicado, Sánchez le habló de su idea de España como “plurinacional” y de su defensa de la “nación de naciones”. Al hilo de esta afirmación, ha deducido que “si se acepta la plurinacionalidad en España se acepta que hay varias naciones y que éstas tienen derecho de autodeterminación”.

Pero, en este punto, el presidente de la Generalitat también ha puesto de manifiesto que Pedro Sánchez no le había explicado cuál era el proyecto del PSOE para España, ni para Cataluña y que tampoco habían hablado sobre una posible reforma de la Constitución.

Pero sí ha insistido en conocer una respuesta en dos meses: “Quiero saber si de aquí a dos meses, para resolver un problema político, cuál es su respuesta”. “Si es que hay alguna”, ha apostillado, después de recordar que él no ha puesto sobre la mesa un referéndum pactado.

No obstante y aunque él mismo ha dicho que se volvería a ver con Pedro Sánchez en Barcelona, no ha concretado cuál será la fecha ya que, ahora viene el verano y en septiembre es “complicado” para el independentismo porque está la celebración de la Diada y el primer aniversario del 1-O. Aún así, ha precisado que encontrarán fecha en las agendas.

QUIERE MIRAR HACIA DELANTE

Torra ha desvelado también que pidió explicaciones a Sánchez sobre su apoyo a la aplicación del artículo 155 de la Constitución en Cataluña y que también le ha dicho que no le parecía bien la imposición de un recurso contra la resolución del Parlamento catalán reafirmándose en la declaración del 9N. Pero ha remarcado, a continuación, que acudía a la reunión con el presidente del Gobierno con voluntad de “mirar adelante”.

Otro de los puntos de “desacuerdo” ha sido, según ha señalado, la situación en la que se encuentran los políticos independentistas presos, a los que ha llamado “presos políticos” y los huidos que hay en Europa, a los se ha referido como “exiliados”.

Torra considera una “indecencia” que estos presos, que deberían “estar con sus familias y en libertad”, se encuentren en estos momentos en las cárceles “por haber abierto colegios o centros cívicos”, y ha contrastado que los líderes independentistas en España estén en la cárcel y los huidos a otros países europeos estén “libres”.

“Eso pone a la justicia española delante de un espejo”, ha indicado el jefe del Ejecutivo catalán, quien ha desvelado que ha pedido a Sánchez que acabe la ofensiva política y judicial contra el independentismo. No obstante, ha puntualizado que los presos “no son objeto de negociación política”. “No hemos negociado nada”, ha remachado.

Durante su comparecencia, Torra ha celebrado el acuerdo para activar las comisiones bilaterales Estado-Generalitat, que no se reúnen desde 2011, que espera que comiencen a trabajar “cuanto antes” porque hay “muchos temas que tratar”.

También se ha referido a las delegaciones en el exterior que pueda abrir la Generalitat para las que ha afirmado que Pedro Sánchez “no pone ninguna objeción”. Y ha apuntado que ambos habían hablado sobre la Ley de Memoria histórica, los privilegios de los herederos de Franco, la Fundación Franco y el Valle de los Caídos.

Una conversación que ha transcurrido a lo largo de dos horas y que en parte se ha desarrollado en los jardines de la Moncloa donde está la fuente a la que Antonio Machado acudía a meditar y escribir y sobre la que Pedro Sánchez le habló cuando fue a la inauguración de los Juegos del Mediterráneo.

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