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El ciclista eslovaco Peter Sagan (Bora-Hansgrohe) se impuso este viernes en la decimotercera etapa del Tour de Francia, disputada entre Bourg d’Oisans y Valence sobre 169,5 kilómetros, en un esprint en el que superó al noruego Alexander Kristoff (UAE) y al francés Arnaud Démare (Groupama-FDJ) para lograr su tercer triunfo parcial, mientras que el británico Geraint Thomas (Sky) sigue líder.

Pese al trabajo del Trek-Segafredo para el alemán John Degenkolb, cuarto, y del Groupama-FDJ para su velocista, fue el actual campeón del mundo quien se impuso casi sobre la línea a Démare y a Kristoff para hacer su ‘hat-trick’ y afianzar su maillot verde, en una jornada sin cambios en la general tras las tres etapas alpinas.

Tras este tríptico, el pelotón ha quedado bastante huérfano de velocistas puros, sin Fernando Gaviria (Quick-Step Floors) o André Greipel (Lotto Soudal), dejando el camino más despejado para los Kristoff, Démare o Sagan, el más fuerte de nuevo este viernes y que sin duda es claro favorito para llegar vestido de verde a París.

Con un gran último golpe de riñón, el eslovaco superó por poco, quedándose a nada de tener que tirar la organización de la ‘photo finish’, a un Kristoff que había cogido muy bien la rueda de Démare, que arrancó demasiado pronto. Pero al ‘gigante’ noruego se le coló por su izquierda Sagan, demostrando su fortaleza en estas semanas.

Quizá por no tener al colombiano Gaviria, el Quick-Step Floors intentó sorprender a los equipos de los esprinters con un ataque de su experto clasicómano Philippe Gilbert. El belga lo intentó a menos de un kilómetro para la meta, pero fue neutralizado a escasos 300 metros de la meta por el tren del FDJ, provocando el lamento del campeón del mundo en 2012.

Tampoco fue este el día para las escapadas pese a venir de la ‘paliza’ de los tres días anteriores. La fuga del día estuvo formada por Michael Schär (BMC Racing Team), Dimitry Claeys (Cofidis), Tom Scully (EF Education First) y Thomas de Gendt (Lotto Soudal), que siendo ‘perro viejo’ fue el primero en rendirse una vez constató que no tenía futuro su aventura.

Por contra, el suizo Schär brindó un bonito pulso al gran grupo desde 19 kilómetros antes de la meta en Valence, y no fue cazado hasta que quedaban 5,6 kilómetros para llegar. Una lucha que le valió para ganarse el premio a la combatividad en esta jornada plácida para el pelotón, de ritmo tranquilo salvo en los metros finales, y en la que no hubo caídas masivas.

De cara a este sábado, no obstante, regresan los repechos. No será de alta montaña, pero la decimocuarta etapa entre Saint-Paul-Trois-Chateaux y Mende sobre 188 kilómetros será otra prueba para los hombres de la general y para el líder, Geraint Thomas (Sky). Con cuatro puertos, el más destacado será el Col de la Croix de Berthel (2ª) y el muro de la Cote de la Croix Neuve –3 kilómetros al 10,2% de pendiente media– justo antes de llegar a Mende.

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