La problemática en lo referido a la recogida de basuras en Llucmajor comienza a revestir tintes preocupantes y peligrosos. Las quejas vecinales son constantes y se culpa al Ayuntamiento y a la empresa concesionaria de recogida de lo que está ocurriendo.

“Los contenedores desborden basura a cualquier hora del día”, explica un vecino, “y cuando has de tirar la basura resulta imposible utilizar el contenedor por lo que acaba por el suelo”.

Otro vecino, de la zona de Cala Blava, asegura que “cada verano ocurre lo mismo, y tanto los vecinos como la Asociación de Vecinos estamos continuamente llamando al Ayuntamiento solicitando más contenedores o más recogidas, solo en julio y agosto, pero ya veis el resultado. Por contra cada día nos despiertan a las 7:00 limpiando las calles con esas sopladoras que hacen un ruido infernal. La respuesta del Ayuntamiento el año pasado fue que el horario de trabajo es de 7 a 15 horas y por algún sitio tienen que empezar”.

En la urbanización Sa Torre las quejas se repiten. Según ha explicado un habitante de la urbanización a Crónica Balear, lo que está ocurriendo “es una vergüenza. Pagamos una ‘pasta’ en impuestos de basuras y nos encontramos con los contenedores a rebosar y la basura por todos lados. En nuestra calle hay ratas y cucarachas por todos lados. Yo ya he matado dos ratas en mi planta baja”.

Por su parte, el partido vecinal Llibertat Llucmajor, culpa de lo que ocurre a “todos” los partidos del Consistorio ya que en 2018 aprobaron de forma “unánime un recorte de un millón de euros, lo que inundó de basura las calles del municipio”.

Un problema, explica este partido, cuyas raíces se remontan al año 2007 cuando se inició la crisis económica y que no fue gestionada correctamente por el Ayuntamiento, que acabó endeudando al municipio en 55 millones de euros.

En 2015, explican desde Llibertat de Llucmajor, el PP retiró casi doscientos contenedores de la calle y se cambiaron los que había por otros que necesitaban grúas para vaciarlos, algo que agudizó el problema pues ralentizó el proceso de recogida.

Tras las elecciones, la fórmula de los alcaldes de PSOE-MES-PI -que aprobaron sucederse a la cabeza del municipio- volvió a prometer soluciones a los ciudadanos y aseguraron que instalarían casi medio millar de contenedores “pero esta promesa fue rápidamente olvidada”, explican desde Llibertat Llucmajor.

El caso es que, uno por otro, la casa sin barrer y los perjudicados son todos los ciudadanos de Llucmajor que nadan, literalmente, entre mares de basura.

“En cuanto al tema de los orines y excrementos de los perros también hay mucho que decir”, concluye el vecino de Sa Torre, “Huele por todos lados y encima las malas hierbas inundan las calles y nos están comiendo”.

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