Fotos: Isabelle Sleijpen

Más de diez horas de fiesta, cuarenta artistas llegados de diferentes países, seis Dj’s y ocho estructuras gigantes para crear un sin fin de efectos especiales fueron los ingredientes que ayer domingo reunió El Row, la segunda entrega del Origen Festival que se celebró en Son Fusteret.

En una fiesta como El Row se dan cita actuaciones variopintas, caracterizaciones temáticas, regalos y toda una catarata de sorpresas programadas para que el público viva una experiencia irrepetible siempre en torno a la música electrónica.

El Row vio la luz en 2008 y desde entonces ha tenido un recorrido trepidante. Son ya más de un centenar de shows en 26 festivales, 51 ciudades y países tan distintos como Holanda, China o Brasil donde cientos de miles de personas han vibrado con esta fiesta que mezcla música, teatro y performance.

Con las entradas agotadas al poco tiempo de abrir sus puertas, El Row, considerada la fiesta más canalla y divertida del mundo, es una mezcla de atrevimiento y música. Un fenómeno que nació en Viladecans y que miles de personas pudieron disfrutar ayer de forma intensa en Mallorca.

El espectáculo abrió sus puertas al público a las cuatro de la tarde y en apenas tres horas las entradas estaban agotadas. En esta ocasión, el tiempo acompañó y los miles de asistentes pudieron disfrutar de lleno de un evento único en Mallorca.

El 19 de agosto, Origen Festival tiene previsto cerrar sus puertas con la presencia en el escenario de Carl Cox; colofón excepcional si tenemos en cuenta que el rey de la música electrónica no actúa en Mallorca desde hace diez años.

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