Foto: Reuters

Las fuertes lluvias monzónicas han obligado a la evacuación de unas 50.000 personas en Birmania al tiempo que las autoridades han comenzado a desplegar la ayuda humanitaria a las localidades afectadas.

El presidente del país, Win Myint, ha visitado la región de Bago en el centro del país para reunirse con los residentes desplazados y ha instado a los responsables locales a intensificar la provisión de albergues temporales y ayuda. Se estima que unas 100.000 personas pueden verse afectadas por las inundaciones.

Partes de Birmania se inundan anualmente en el pico de la temporada del monzón, causando frecuentes derrumbes y daños generalizados a las tierras de cultivo y la infraestructura en la nación del sudeste asiático.

El país experimentó las peores inundaciones monzónicas en una década en 2015, cuando alrededor de 100 personas murieron y más de 330,000 acabaron desplazadas.

Este domingo, el Comité Nacional para la Gestión de Desastres ha advertido a los residentes que viven cerca de los ríos y en áreas bajas que “salgan inmediatamente de sus hogares ya que el nivel del agua ha excedido el nivel de peligro”.

Naciones Unidas ha declarado, a través de un comunicado, que está siguiendo los acontecimientos con “gran preocupación”. “La ONU en Birmania está movilizando a sus socios, recursos y capacidad, y está ofreciendo apoyo a la asistencia continua brindada por el gobierno de Birmania a las víctimas de las inundaciones”, según el residente y coordinador humanitario de la ONU, Knut Ostby.

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