Foto: Reuters

El conservador reino de Arabia Saudí permitirá desde este domingo, 24 de junio, que las mujeres puedan conducir coches tras varias décadas manteniendo una prohibición no escrita que les impedía ponerse al volante y les llevaba a tener que recurrir a parientes masculinos para algo tan sencillo como desplazarse por el país.

Amira Abdulgader, una arquitecta saudí, va a ser una de esas primeras mujeres que podrán conducir sin temor a ser arrestadas ni sancionadas por las autoridades. “Sentarse al volante supone ser quien decide el viaje”, ha explicado esta mujer, ataviada con velo, poco después de terminar una de las clases de conducción. “Me gustaría ser quien controle cada simple detalle de mi viaje. Quiero ser quien decide dónde ir, qué hacer y cuándo volver”, ha señalado.

Abdulgader es una de las 200 mujeres que trabajan en la compañía petrolera estatal Aramco y que se han sumado a un programa ofrecido por la empresa para enseñarles a ellas y a sus familiares a conducir en una academia de Dhahran.

“Necesitamos el coche para nuestras actividades diarias. Estamos trabajando, somos madres, tenemos muchos compromisos sociales y por eso necesitamos transporte”, ha relatado. “Esto cambiará mi vida”, ha subrayado.

Las mujeres representan cerca del 5 por ciento de los 66.000 empleados de Aramco, lo que supone que unas 3.000 podrían llegar a sumarse a este programa de formación de conductoras.

En septiembre de 2017, el rey Salmán aprobó un decreto para poner fin a la prohibición que impedía a las mujeres conducir, mantenida durante décadas por la conservadora élite saudí. Ha sido el hijo del monarca, el príncipe heredero Mohamed bin Salmán, quien ha decidido tomar las riendas para impulsar cambios sociales en el reino saudí.

Muchos jóvenes saudíes ven su ascenso al poder como una prueba de que su generación finalmente está asumiendo parte de la responsabilidad de gestionar un país en el que las tradiciones patriarcales han sido la tónica durante décadas.

Para Abdulgader, el 24 de junio va a ser el día en que se pueda celebrar el cambio y ella ya tiene decidido con quién quiere compartir esa fecha. “El 24 de junio, me gustaría ir a casa de mi madre y llevarle a dar una vuelta. Ese es mi primer plan de verdad y me gustaría disfrutarlo con mi madre. Solas yo y mi madre, sin nadie más”, ha explicado.

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