La compañía automovilística Jaguar Land Rover está probando vehículos conectados que pueden ‘hablar’ entre sí y con su entorno, como parte del proyecto CITE, en el cual la firma invirtió 7,1 millones de libras (más de 8 millones de euros) para crear la primera infraestructura de carreteras completamente conectada del Reino Unido.

Tal como explica la firma, cerca de 65 kilómetros de carretera se beneficiarán de una combinación de tecnologías inalámbricas, como redes 3G y 4G, WiFi y redes de fibra óptica, que asegurará que los vehículos siempre se puedan conectar entre sí y con la infraestructura.

Conectar los automóviles entre sí y su entorno es un paso “vital” para el despliegue seguro y a gran escala de los vehículos sin conductor. De esta manera, la conectividad complementa los sensores de otros vehículos y amplía la capacidad de un automóviles para ‘ver’ más allá de la carretera y ‘hablar’ a otros coches.

“Para obtener el máximo beneficio de los vehículos sin conductores debemos comprender la infraestructura que se requiere para respaldarlos”, ha señalado el director de Conectividad de Jaguar Land Rover, Colin Lee.

En este sentido, la compañía probará una serie de funciones inteligentes conectadas, como la advertencia de emergencia de luz de freno electrónica, la advertencia de obras en la vía y la advertencia de las condiciones del tráfico.

“La conectividad no solo nos acerca un paso más para hacer que los coches autónomos sean una realidad, sino que también crea la plataforma para brindar más características de seguridad a nuestros clientes en los próximos años”, ha añadido Lee.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.