IRB BARCELONA

Investigadores del Instituto de Investigación Biomédica (IRB Barcelona) han descubierto que la proteína NEK7 regula la formación de neuronas en una región del cerebro asociada a la memoria, el hipocampo, y han demostrado ‘in vitro’ e ‘in vivo’ que es importante para que se creen correctamente.

El estudio, publicado en ‘Nature Communications’, ha concluido que
esta proteína es necesaria para el crecimiento y ramificación de prolongaciones de las neuronas llamadas dendritas –dedicadas a recibir estímulos y a la alimentación celular–, así como para la formación y morfología de las espinas que salen de éstas.

Se conocía que esta proteína tiene un papel clave en la división celular, regulando microtúbulos –filamentos que se contraen, se alargan, se agrupan y se doblan– y los centrosomas –estructuras que ayudan a separar los cromosomas durante la división–, pero nunca se había visto una función de este gen en las neuronas.

Cuando los investigadores redujeron los niveles de esta proteína, las protuberancias de las neuronas eran más cortas y generaban menos y peores estructuras sinápticas –de transmisión de impulsos–.

El investigador Jens Lüders ha liderado el trabajo en el IRB Barcelona, en colaboración con grupos de la Universitat de Barcelona (UB) y el Instituto de Biología Molecular de Barcelona (IBMB-CSIC), y su descubrimiento podría servir para predecir efectos secundarios de medicamentos contra el cáncer.

ANÁLISIS GENÓMICO

Al realizar un análisis genómico sobre neuronas en cultivo, los investigadores han identificado unos reguladores denominados “reguladores de microtúbulos mitóticos”, que están muy activos en las neuronas mientras se diferencian y por lo tanto se deduce que tienen roles clave durante este proceso.

Explorar esta premisa permitirá una mejor comprensión de la función de la red de microtúbulos en las neuronas, pero “también podría ayudar a predecir los efectos secundarios de los medicamentos contra el cáncer”, ha explicado el primer autor del estudio, Francisco Freixo.

“No es sorprendente que algunos agentes quimioterapéuticos que afectan las funciones de los microtúbulos en las células mitóticas también tengan efectos secundarios graves en el sistema nervioso”, ha destacado Lüders, jefe del laboratorio Organización de Microtúbulos.

CONOCER MEJOR LOS MICROTÚBULOS

El líder del trabajo ha añadido que “es de suma importancia tener un conocimiento mejor y más completo de la identidad de los reguladores de microtúbulos en las neuronas: qué hacen, cuándo y cómo operan y lo que sucede cuando no están o cuando están mal regulados”, han concluido los investigadores.

Las mutaciones en los genes que codifican los reguladores del citoesqueleto de microtúbulos están asociadas con enfermedades neurodegenerativas y trastornos del neurodesarrollo, como el Alzheimer, enfermedades del desarrollo cerebral y la disfunción neuronal.

Este estudio ha sido financiado por el Ministerio de Economía y Competitividad a través de Feder, la Generalitat y la Fundación Bancaria La Caixa.

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