La lectora que nos ha remitido la imagen que acompaña este texto asegura que son varias mamás las que llevan ya “dos años peleando con EMAYA” para lograr que la entrada al Colegio de San José Obrero (donde llevan a sus pequeños) quede libre de basura, pero no hay manera de lograrlo.

Según nos cuenta, han puesto varias reclamaciones ante la empresa pero “por allí nunca pasa un barrendero. Aquello es un campo de minas en el que hay excrementos de perros, cristales rotos y, en más de una ocasión tal cantidad de ropa que aquello parece un mercadillo”,

La situación alcanza tal límite que en varias ocasiones ha tenido que ser ella -junto a otras dos madres- las que han tenido “que limpiar para que nuestros hijos pueden caminar por la acera. En la foto que remito puede verse un portabebés que lleva ahí ya dos semanas”.

Y añade: “Nos quejamos también al colegio y nos han explicado que ellos, por su parte, también están hartos de avisar a EMAYA”.

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