Imagen de archivo

Un individuo acabó con un labio roto tras detenerse e intentar subir, contra su voluntad, a dos chicas en su vehículo. Unos hechos para los que, sin embargo, hay dos versiones coincidentes en muchos puntos pero con algunas diferencias substanciales que deberán ahora ser aclaradas por un juez.

Los hechos tuvieron lugar el pasado día 10 en el Paseo Marítimo de Palma.

Ese día, una joven se personó en las dependencias de San Fernando a las 8:30 horas para explicar que un poco antes, sobre las 6:30, se hallaba en el Paseo Marítimo junto a una amiga esperando un taxi cuando se detuvo un vehículo en el que iba un grupo de hombres.

Según explicó, el conductor se apeó y ordenó en inglés a las chicas que subieran al coche en reiteradas ocasiones a lo que ellas se negaron. Así, el hombre le agarró a ella (la denunciante) de un brazo y la intento meter por la fuerza en el coche. Tras un forcejeo, el hombre acabó por agredirla y ella cayó al suelo.

La denunciante aportó al policía que le atendía una descripción del agresor y del vehículo (un Opel del que, además, pudo dar parte de la matrícula) y señaló que el agresor le era completamente desconocido por lo que quería presentar una denuncia por agresión e intento de secuestro.

Sin embargo, al agente de guardia todo lo que estaba oyendo le resultaba familiar. Así que repasó las actas tramitadas ese mismo día.

A los pocos minutos dio con lo que buscaba, un acta tramitada aquella mañana por una patrulla sobre el mismo asunto y que, en parte, era coincidente con la versión de la joven, aunque no exactamente igual.

Según los agentes actuantes, ellos se acercaron al comprobar que se había formado un tumulto y que había ya dos coches de la Guardia Civil en el lugar. La versión de que las dos chicas esperaban un taxi era coincidente, así como la de que un hombre descendió de un vehículo y les dijo, en inglés, que se subieran al vehículo, a lo que ellas se negaron.

Todo ello, además, había sido reconocido por el propio conductor (de origen pakistaní) quien también reconoció que era cierto que había agarrado a una de ellas del brazo aunque no le agredió pues ambas iban acompañadas de un hombre de raza negra que, en un momento dado, le propinó un fuerte golpe en la boca, partiéndole los labios.

Por lo que, la persona que sufrió lesiones fue, según esta versión, el conductor.

Ahora, tendrá que ser la autoridad judicial quien aclare cual de las dos versiones es la real.

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