Un ex trabajador de una discoteca de Magaluf (Mallorca) ha aceptado una condena de dos años de cárcel por intentar agredir sexualmente a una joven que se encontraba en el establecimiento. La intentó forzar para que le practicara sexo oral.

Según se ha acordado este miércoles en la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Baleares, el hombre deberá indemnizar a la víctima con una cantidad de 3.000 euros y, además, se le ha impuesto una pena de cinco años de libertad vigilada.

Asimismo, como el condenado carece de antecedentes, la pena de cárcel se suspenderá si en el transcurso de tres años no comete delitos, paga la indemnización en un plazo de diez días y acude a un curso de educación sexual, tal como se ha determinado en la Sala.

Los hechos tuvieron lugar en 2016 de madrugada. El joven, de 25 años de edad, conoció a la víctima, que en el momento del suceso contaba con 20 años en la discoteca, donde había trabajado como bailarín, y le ofreció regalarle camiseta y gorras del local.

Para ello, ambos fueron a una sala interior acompañados de un compañero de trabajo del acusado y una amiga de la víctima.

En dicha sala el procesado comenzó a masajear a la víctima en las manos y piernas con un aceite corporal y seguidamente se sentó encima de ella y comenzó a besarle en el cuello, momento en el que los dos acompañantes se marcharon dejándolos solos.

Así, la víctima le dijo que parara pero se encontraba inmovilizada debajo del acusado. Según se ha acordado, el acusado usó la fuerza para intentar que la joven le practicara tocamientos y una felación, sin que esta tuviera lugar, ya que ella consiguió apartarse.

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