GIRO ITALIA

El ciclista británico Simon Yates (Mitchelton-Scott) se impuso este miércoles en la undécima etapa del Giro de Italia, disputada entre Assisi y Osimo sobre 156 kilómetros, al subir más fuerte y mejor que nadie el muro empedrado final y refuerza así su ‘maglia rosa’, en su segundo triunfo parcial, sobre Tom Dumoulin (Sunweb) y resto de rivales.

Yates atacó en la dura rampa final con una pendiente de hasta el 16%, sobre el pavés de las calles intramuros de Osimo, y sólo Dumoulin y hasta cierto punto Domenico Pozzovivo (Bahrain-Merida) pudieron seguir su estela, pero con varios metros perdidos, incapaces de seguir el baile del británico sobre su bicicleta.

La ‘maglia rosa’ de este Giro refuerza su liderato gracias al tiempo picado en meta más las bonificaciones, con Dumoulin ahora a 47 segundos en la general, Thibaut Pinot (Groupama-FDJ) tercero a 1:04 y Pozzovivo cuarto a 1:18. La segunda victoria de etapa del británico llegó tras una exhibición.

Quizá el causante del ataque de Yates fuera su compatriota y líder del Sky Chris Froome, que cedió 40 segundos en meta respecto al líder al quedarse cortado en las últimas curvas del descenso antes de tomar la segunda subida hacia meta. Y es que el circuito por Osimo fue tan bonito como clave, haciendo escalar dos veces a los ciclistas el empedrado muro y dando una vuelta trepidante entre ambas ascensiones.

Anulado el ganador del Tour de Francia, que luchó por no dejarse el Giro, Yates decidió atacar y sin mirar atrás ni buscar alianzas. El líder del Mitchelton-Scott tiró, perseguido por un Dumoulin que logró mantenerse en las distancias cortas y perdió sólo 2 segundos en meta –sin contar bonificaciones–. Davide Formolo (Bora) llegó a cinco segundos con Pozzovivo y Pinot entrando a ocho junto a Alexandre Geniez (AG2R) y Patrick Konrad (Bora).

Los grandes gallos del pelotón no pudieron jugar a verlas venir. El líder desató las hostilidades, con cada aspirantes jugándose sus opciones y entrando con cuentagotas en la meta. Pero los primeros en probar fortuna en la primera ascensión fueron el belga Tim Wellens (Lotto-Fix All) y el checo Zdenek Stybar (Quick-Step Floors), pero su ataque a cuatro kilómetros de meta lo anuló el propio Yates.

La etapa también estuvo marcada por una larga y combativa fuga que coprotagonizó el español Luis León Sánchez (Astana) junto a Alessandro De Marchi (BMC), primero, y después con otros tres compañeros de aventura de los que sólo Fausto Masnada (Androni) les aguantó el ritmo. Pero ese trío fue cazado a 5 kilómetros de meta, antes del primer ‘rampón’ del duro final de jornada.

Con cuatro minutos de margen como mucho, el nivel de ‘Luisle’ o De Marchi evitó que el pelotón les dieran más ventaja y propició un fuerte trabajo y ritmo de persecución. Cuando en cabeza iban cinco, la diferencia se mantuvo en unos dos minutos y ya con el trío liderando la etapa los Lotto-Fix All y Trek hicieron la caza final.

Este jueves la duodécima etapa saldrá de Osimo y llegará a Imola tras 214 kilómetros totalmente llanos pero con la peculiaridad de finalizar dentro del Autodromo Enzo e Dino Ferrari, si bien se saldrá del trazado de velocidad para subir el Tre Monti, un breve puerto al 4,2% pero rampas del 10%, y regresar al circuito para la llegada a meta.

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