Crónica Balear ha podido hablar con una extrabajadora de Cárnicas Luis, la empresa de alimentación en la que la Policía Nacional llevó a cabo una redada este pasado 8 de mayo y que se ha saldado, por el momento, con cuatro detenidos y con la inmovilización de más de 2000 kilos de carne en mal estado.

“Hace unos años, cuando trabajé”, explica la mujer, “más de una vez tuvieron que tirar kilos y kilos de carne en varios contenedores repartidos por el polígono. Esto sucedía cada vez que se enteraban de que habría una inspección. No sé cómo lo hacían pero siempre sabían cuando iba a haber una inspección”.

La extrabajadora, que nos dice ha sido llamada para testificar por la Policía, da por bueno todo lo que se ha ido publicando respecto a la empresa: “Por ejemplo, el tomate que se usaba para hacer bocadillos en la panadería de la empresa estaba podrido. El fiambre caducado y la carne cocinada estaba podrida, la lavaban y lavaban y le echaban miles de especias para camuflar después el mal olor”.

“Además”, añade, “explotaban a los trabajadores. Algunos hacían 15 horas diarias por unos 1.300 euros –y tan solo con derecho a tomar un bocadillo y un refresco al día- y si no estabas de acuerdo, a la calle. De hecho, los trabajadores duraban poquísimo en sus puestos de trabajo”.

Pero también el trato hacia las mujeres, nos dice, “era denigrante por parte de alguno de la empresa. A mí me decía que me pusiera de rodillas o que le acompañara al baño. Cuando no le seguí el juego empezó a hacerme la vida imposible, mandándome a hacer trabajos que no me correspondían y burlándose de mí cuando pasaba a su lado”.

“Lo último que hicieron”, agrega, “fue declarar a Hacienda unos pagos atrasados que tenían pendientes con los trabajadores y que, en realidad, nunca llegaron a hacer”.

Respecto al porqué no denunciaron lo que estaba ocurriendo, la mujer nos explica que, en general “hay miedo entre los trabajadores que temen represalias si hablan”.

Cárnicas Luís asegura que se han tergiversado los hechos

Por su parte, la empresa afectada emitió un comunicado asegurando que tras una inspección que tuvieron en el mes de diciembre, se habían “subsanado y corregido” todas las “desviaciones” apuntadas por Sanidad.

Según ese mismo texto, la empresa consideraba que se habían “tergiversado los hechos” y se consideraba “víctima” de otros procedimientos que se estaban investigando de “forma paralela en el sector de la alimentación”.

Igualmente, la empresa tildó de “injustas y desproporcionadas” las informaciones y afirmaciones que “afectan a su reputación. De hecho, se está trabajando para logar un nivel de excelencia que muchísimas empresas del sector no poseen ni llegan a unos mínimos que, por suerte, Cárnicas y Supermercados Luís hace mucho tiempo que cumplen con sobrada garantía”.

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