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El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha asegurado este jueves al portavoz parlamentario del PNV, Aitor Esteban, que si su moción de censura triunfa los nacionalistas vascos serán “socios preferentes” para sus eventuales reformas legislativas.

Además, le ha garantizado una vez más que su gobierna ejecutará los Presupuestos Generales del Estado (PGE) que el PNV pactó con el PP y Ciudadanos y le ha dicho que “ojalá” sea posible “sentar las bases para aprobar los Presupuestos de 2019”.

Sánchez ha aprovechado para defender que cumplir con los Presupuestos de 2018, que era importante para le PNV, es también “un buen mensaje a Bruselas y a las instituciones comunitarias” de su “compromiso europeísta.

Además, Sánchez ha confiado en poder importar a la política española la capacidad de la política vasca de “consensuar en la fragmentación”. Es más, ha recordado que en Europa hay muchos gobiernos que se sostienen en una fragmentación parlamentaria, pero lo que no hay “son gobiernos sentenciados por hechos tan graves” como los que recoge la sentencia de Gürtel.

Sánchez se ha expresado así después de que Esteban anunciase en el pleno el voto de los cinco diputados del PNV a favor de la moción de censura. Ha insistido en su voluntad de diálogo con los partidos y los gobiernos autonómicos, y Esteban ha tomado la palabra una segunda vez solo para decirle que confía en su palabra y, que le desea “la mejor de las suertes” si gobierna.

El líder socialista ha dicho ser consciente de que, en tal caso, le esperan semanas y meses difíciles, y por eso le ha pedido al PNV “empatía” al tiempo que ha asegurado que “como partido centenario y partido de Estado” el PSOE siempre intentará anteponer el interés general al partidario.

Ante un PNV que ha dicho actuar por “responsabilidad” por lo que mayoritariamente demandan los vascos, Sánchez ha insistido que esta moción de censura no estaba en sus planes, como no estaba en los del Gobierno vasco, pero que no ha tenido más remedio que presentarla por la “falta de asunción de responsabilidad política” de Mariano Rajoy ante la sentencia del caso Gürtel.

También ha dejado claro que, si no la presentó antes, como le ha emplazado durante meses Unidos Podemos, es porque la publicación de la sentencia ha supuesto “fuerza moral” para poder presentarla. Antes de eso, no obstante, ha recordado que el PSOE exigió responsabilidades en múltiples ocasiones.

Y eso que ha insistido en que él no considera “que el PP sea un partido corrupto”, algo que ha dicho también por la mañana y que ha sido recibido con murmullos en el Hemiciclo. Su análisis es que la corrupción del PP está “debilitando a la democracia y a los partidos políticos” y en especial a los que son vistos como “partidos del sistema, partidos históricos, de Estado, arquitectos de la Constitución”.

LA MOCIÓN ES PARA “TRAZAR UNA LÍNEA ROJA”

Así, ha argumentado que para el PSOE, que también “ha sufrido casos de corrupción” porque “no hay ningún partido corrupto pero no hay ningún partido inmune”, era “fundamental trazar una línea roja, un cortaincendios” que deje claro que el PSOE no es eso y que los niveles de exigencia de ejemplaridad “no pueden llegar a niveles tan bajos”.

En este punto, ha advertido de que si el PSOE no hubiera “asumido ninguna responsabilidad” y hubiera actuado como ha hecho Ciudadanos eso habría dado a los ciudadanos el mensaje de que miran “para otro lado” y que la política española “se encadena a los innumerables casos de corrupción que están por venir”.

En la misma línea de insistir en que la moción no estaba en sus planes, ha recordado como esta misma mañana ha ofrecido a Rajoy la posibilidad de dimitir, pero que su rechazo a hacerlo supone que ahora es el parlamento quien tiene que responder a la pregunta de si “una persona que considera que no tiene responsabilidad política después de la sentencia de Gürtel puede continuar como presidente”.

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