Foto: Europa Press

Miles de personas han salido a la calle este sábado en Málaga para reclamar justicia para Lucía Vivar, la niña de tres años desaparecida en la madrugada del 27 de julio pasado y cuyo cadáver fue hallado horas después en las vías del tren en Pizarra (Málaga).

A las 11.00 horas comenzaba la manifestación convocada por la familia de la pequeña. Así, desde la estación María Zambrano, donde los asistentes, con camisetas blancas y pancartas donde aseguraban que ‘Lucía no se fue sola’ y que ‘Solo la verdad nos detendrá’, han avanzado por las calles de la capital sin incidentes y acompañados por bandas de música hasta llegar a la plaza de la Constitución.

Allí, tras lecturas de poesías y manifiestos, los padres de la pequeña, Almudena Hidalgo y Antonio Vivar, han pedido “justicia” para “nuestro angelito, que nos lo robaron una noche de verano y nadie sabe quién se la llevó”.

Almudena Hidalgo ha insistido en que “quienes conocíamos a Lucía, quienes tuvimos la enorme suerte de que se cruzara en nuestras vidas, sabemos que jamás se hubiese separado de nosotros, jamás hubiese emprendido un camino sola en la oscuridad, ni hubiese ignorado las desesperadas voces de su padre, que corría tras ella en su misma dirección”.

Por su parte, el padre de la niña de tres años, ha afirmado también que “se la llevaron y la dejaron tirada en las vías del tren”, asegurando que “Lucía no llegó allí sola, no recorrió más de cuatro kilómetros sola, caminando por unas vías llenas de piedras quebradas sin hacerse un rasguño y sin soltar una lágrima”.

Así, ha cuestionado “quién puede pensar que nuestro angelito pudo emprender esa excursión de peligro y muerte para tumbarse finalmente al raso, esperando a ser arrollada dos veces por el mismo tren”.

En este punto, Antonio Vivar ha querido destacar que dicho tren “prometieron que no pasaría, pero pasó”, recordando que el abuelo de la pequeña suplicaba al capitán encargado de la búsqueda que no lo hiciera. “El capitán faltó a su promesa”, ha asegurado, subrayando que los volvió a traicionar abandonando la investigación y negándose a practicar pruebas.

En la misma línea, Vivar ha asegurado que también los ha traicionado el ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, “faltando a su promesa de enviar un equipo de investigación especial”, y ha indicado que “hasta ahora no lo ha hecho, pero seguimos confiando en que cumpla”.

Por todo ello, los padres la niña de tres años han asegurado que “no vamos a parar”, y han exigido una “investigación especial y completa que permita acercarnos a la verdad”.

Así, han apuntado que “no nos creemos ni nos vamos a creer que el fallecimiento de nuestra niña se deba a un cúmulo de casualidades”, y han defendido que “no nos vamos a rendir y vamos a depurar cuantas responsabilidades sean necesarias para llegar hasta el final: a pedir y hacer justicia por Lucía”. “Conseguiremos averiguar la verdad, porque solo la verdad nos detendrá”, ha concluido la madre de la pequeña.

Lucía Vivar desapareció el pasado mes de julio mientras jugaba con sus primos en la terraza de un restaurante del municipio, donde estaban cenando sus padres. El cuerpo sin vida de la pequeña era localizado horas más tarde junto a la línea ferroviaria de Cercanías.

A pesar de que los padres nunca creyeron que Lucía podría haber recorrido sola cuatro kilómetros por las vías del tren, la hipótesis principal que se mantuvo fue la muerte accidental por un golpe en la cabeza tras andar por la noche sola cerca de las vías, donde se acurrucó y, posteriormente, habría recibido el golpe del tren.

El caso lo lleva el Juzgado de Instrucción número 10 de Málaga, cuya titular recibió el pasado mes de abril a los padres para explicarles por qué había rechazado acordar algunas pruebas que éstos habían solicitado, así como que aún no habría decidido si archivar o no provisionalmente el caso, aunque por el momento no había indicios de la participación de terceras personas.

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