Una ingeniera técnico forestal zamorana, Lara Arias, acondiciona estos días el hoyo ‘más odiado del mundo’ de un campo de golf, el 17 de ‘The Players’, un torneo del PGA Tour que se disputa en el TPC Sawgrass, en la Florida estadounidense.

Arias, de 28 años y natural de Villaralbo (Zamora), estaba más acostumbrada a pisar el tartán que el césped de un campo de golf. No en vano, ha sido subcampeona de España universitaria en 3.000 metros obstáculos y medalla de bronce en el campeonato de España sub’23 en la misma especialidad.

Habitual de las zapatillas con clavos, no se imaginaba que las iba a utilizar más para trabajar que para competir.

Fue Mario Chousa, golfista afincado en León, el que cambió su futuro profesional. Hasta entonces, la ingeniería forestal que había estudiado en la Universidad de Valladolid en su campus palentino no tenía un fin definido. “Después de estudiar realicé un erasmus en Bragança (Portugal) y, cuando regresé, me crucé con Mario Chousa, que me animó a que me especializara en el mantenimiento de campos de golf”, reconoce Arias en un descanso de su jornada laboral en Estados Unidos donde se encuentra en estos momentos hasta el lunes.

Fue entonces cuando formación y orientación confluyeron. Su carácter inquieto y decidido le llevó en 2014 a Málaga a estudiar el curso de EADE y donde entró en contacto con las calles, tees, greens, búnkers… de los campos de golf de la Costa del Sol.

La experiencia resultó “más que positiva” y pronto se embarcó en un nuevo proyecto que le llevó a permanecer 18 meses consecutivos en Estados Unidos. “La Universidad de Ohio State me aceptó en su programa internacional de prácticas”, recuerda. En este nuevo periplo trabó en tres campos diferentes, “desde Virginia a Arizona y de Arizona a Carolina del Norte”, preparando torneos de golf. “En ese tiempo formé parte de cuatro torneos pertenecientes al PGA TOUR y un PGA Championship”, señala.

Su curriculum acumulaba experiencia en los mejores campos del mundo. “En EEUU están muy acostumbrados a tener internos de todas partes del mundo, especialmente australianos, ingleses, irlandeses y españoles y tenemos muchas facilidades a la hora de encontrar un buen alojamiento, además de que los responsables del campo están constantemente pendiente de nosotros para que nuestro aprendizaje sea correcto”, advierte, lo que no quita, aclara, para que se trabajen “muchas horas”. “Mi jornada semanal era entre 60 y 80 horas”, puntualiza.

‘El sueño americano’ concluyó, pero no su trayectoria en el mantenimiento de este tipo de cambios. Acudió como voluntaria al Valderrama Masters para, posteriormente, trabajar allí durante las obras de renovación de los “nueve últimos hoyos”.

Una experiencia que le ha abierto las puertas de la empresa Novogreen ubicada en Arévalo (Ávila) donde preparan césped para “estadios de fútbol y diferentes variedades de ‘agrostis’ que utilizan en golf”, puntualiza.

Todo esto sin perder de ojo la ‘meca americana’ donde se encuentra en la actualidad como voluntaria en el equipo de Agronomía de uno de los torneos “mas famosos dentro del calendario” de PGA Tour, ‘The Players’. “Comenzamos a preparar el campo a las 5.00 hasta las 8.00 horas, momento en el que salen los primeros jugadores y por la tarde de nuevo salimos al campo una vez la jornada ha terminado”, reconoce.

Su cometido es cortar los ‘greenes’, entre ellos el ‘par 3 más odiado del mundo’, el hoyo 17 conocido como ‘The Island green’. “No tiene un tratamiento especial, pero para cortarlo tengo que tener cuidado al girar la máquina porque estoy al borde del agua”, señala.

Y es que la leyenda que persigue a este hoyo, que simula una isla, está llena de anécdotas y pelotas perdidas. Así, el periodista Alejandro Rodríguez, de la página Tengolf, se encargó de recopilar algunos datos estadísticos llamativos. por ejemplo, en los últimos 15 años cayeron en el agua que rodea su green nada menos que 703 pelotas.

Además, hay contabilizados 26 hoyos de par 3 de menos de 150 yardas en el circuito de la PGA. Sólo cuatro de ellos tienen una media de golpes por encima del par. Y el 17 de Sawgrass es 3.12.

UN MUNDO MASCULINO

Lara Arias, además, está derribando otro muro, el de adentrarse en un “deporte muy masculino”. “Para mí es un reto más”, reflexiona al tiempo que apunta que es la única mujer que forma parte del equipo de ‘The Players’.

Todas estas dificultades nunca le han echado atrás, todo lo contrario. “Me estoy haciendo un hueco en este sector”, reconoce al tiempo que está convencida de que es su “futuro”. “Tengo que ser paciente, porque en Estados Unidos tengo varias oportunidades de trabajo que no puedo aceptar por temas de visado”, apunta, al tiempo que asegura que en España “la situación actual no es la mejor”.

Por eso lamenta esa falta de oportunidades, uno de los males endémicos, para los jóvenes de este país. “No me da pena irme de Zamora, me da pena volver y ver todo tan parado”, se sincera. “Llevo diez años fuera de casa, me he mudado doce veces y he vivido en otros dos países diferentes, no he dejado de moverme para crecer profesionalmente pero siendo realista mi futuro no está en mi tierra, donde si lo esta mi familia y amigos”, reflexiona antes de concluir con un nuevo anuncio, y es que participará en la Ryder Cup que este año se celebrará en Francia.

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