Malén Ortiz

España tiene registrados un total de 2.749 casos activos de menores desaparecidos, según los datos aportados por el secretario de Estado de Seguridad, José Antonio Nieto, durante la presentación del informe de 2017 del teléfono ANAR para casos de niños desaparecidos –116 000–, presentado este viernes en la sede del Ministerio del Interior en Madrid.

Estas cifras corresponden a principios de este mes de mayo, y la mitad de los casos son menores fugados de centros de acogida o institucionales, según apuntan desde Interior coincidiendo con el Día Internacional de los Niños Desaparecidos que se conmemora este 25 de mayo.

En total, actualmente hay 6.801 casos de personas desaparecidas en España de todas las edades. Desde el año 2010, año en el que se empezaron a contabilizarse estos datos, se han registrado 154.301 denuncias por desapariciones en todo el país, han detallado desde Interior.

“Ante un hecho de una desaparición de un familiar, que se actúe y se responda de manera inmediata. No perder ese tiempo precioso en el que podemos conseguir los mejores datos”, ha aconsejado el secretario de Estado de Seguridad, José Antonio Nieto.

Los representantes de la Fundación ANAR han presentado los datos correspondiente al año pasado de su teléfono 116 000, que gestiona desde el año 2010 para atender con profesionales psicólogos, abogados y de los servicios sociales llamadas relacionadas con casos de menores desaparecidos. En total, este teléfono registró 558 casos durante 2017, lo que supone un incremento del 62% respecto al año anterior.

Según los datos expuestos por la directora del teléfono de ANAR, Diana Díaz, los motivos de consulta más habituales fueron por situaciones de fuga, concentrando el 79,9% de las llamadas, seguidos por casos de sustracción parental (7,5%), de menores expulsados del hogar (6,5%), otros tipos de desaparición como pérdida u accidente
(4,5%), de menores extranjeros no acompañados (0,9%) y por último, de secuestros por parte de terceros (0,7%).

FUGAS POR VIOLENCIA

Las fugas motivadas por la violencia fueron los casos que más se incrementaron durante 2017, según ANAR. En total, el teléfono 116 000 un total de 446 casos de fugas frente a 199 casos en 2016. Estas situaciones vienen motivadas principalmente por violencia contra el menor en cualquiera de sus formas: maltrato físico, maltrato psicológico, abuso sexual, acoso escolar y violencia de género en el entorno, aunque la fundación ha precisado que también un 6,5% de los casos atendidos han sido de menores echados de casa por sus padres.

El segundo motivo de consulta al teléfono ANAR 116 000 es la sustracción o secuestro parental, “una situación genera graves consecuencias en el desarrollo emocional de las víctimas”, según Diana Díaz. ANAR. Según datos del informe se trata de niños y niñas de edades muy tempranas (7,9 años de media) y las desapariciones son las más prolongadas en el tiempo.

La mayoría de las llamadas recibidas en el teléfono ANAR, un 88%, corresponden a adultos, sobre todo madres, y el 12% restante son de menores que en la mayoría de los casos alertan de fugas o relatan que han sido expulsados de sus hogares.

Durante la rueda de prensa, los representantes de la fundación también han incidido en el “nuevo desafío” que representan los casos de los menores inmigrantes no acompañados (MENAS), que según datos de la Fiscalía y el Ministerio del Interior se contabilizaban 6.414 en España el año pasado. Se han destacado los casos de niños desaparecidos atendidos con otros países, que ascendieron a 39 durante 2017. “La cooperación internacional con todas las líneas europeas de desaparecidos es fundamental, puesto que gracias a ella se ha conseguido resolver en un 61,5% los casos de forma positiva”, ha señalado el director de Programas de Fundación ANAR, Benjamín Ballesteros.

Además, desde la Fundación ANAR se ha realizado un llamamiento para que la futura Ley Integral contra la Violencia a la Infancia contemple a los menores desaparecidos y se les incluya como víctimas, y a sus familiares como afectados directos para que se les facilite asesoramiento, acompañamiento y asistencia tanto psicológica, social y legal durante todo el proceso. Una petición que ha compartido, Juan Carlos Quer, padre de la joven Diana que murió asesinada en el verano de 2016 en A Pobra do Caramiñal (Galicia), cuya intervención ha cerrado el acto.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.