Más de 2.000 kilos de género caducado inmovilizados -y cuatro detenidos- es el balance de la operación contra la seguridad alimentaria desarrollada contra una empresa cárnica ubicada en Santa Ponça (Cárnicas Luís).

La Operación se inició este pasado miércoles y ha sido llevada a cabo  por la Policía Nacional en colaboración con la Inspección del Servicio de Seguridad Alimentaria de la Conselleria de Salud.

Los cuatro detenidos, todos ellos miembros de una misma familia, lo son como presuntos autores de varios delitos contra los derechos de los trabajadores, contra la salud pública, falsedad documental y estafa.

Irregularidades laborales

La investigación comenzó el pasado mes de enero, al tener conocimiento de las posibles irregularidades laborales que podría estar cometiendo una empresa cárnica con sede en un polígono de Santa Ponsa.

Las declaraciones de trabajadores actuales y antiguos de la empresa evidenciaron el abuso laboral a lo que eran sometidos los empleados. Debían realizar jornadas laborales de incluso 84 horas semanales, cobrando cantidades de 1000-1200 euros mensuales, sin derecho a pagas extra e incluso sin derecho a vacaciones o siendo éstas limitadas.

Otras de las irregularidades detectadas fueron los despidos improcedentes por coger bajas laborales por accidentes en la propia empresa o por habérsele detectado una enfermedad, u obligar al trabajador a emplear vehículos que no estaban en condiciones de circular para transportar el género.

Las víctimas, llevadas por sus diferentes situaciones económicas y personales y por miedo a perder su única fuente de ingresos, se veían obligadas a aceptar las condiciones laborales impuestas por la empresaria y el encargado.

Deficiencias higiénicas en la conservación de la carne

Dentro de los testimonios recogidos de los empleados, se dejaba entrever que existían serias deficiencias higiénicas en la empresa, por lo que se contactó con la Conselleria de Salud del Govern Balear, la cual ya había realizado cinco inspecciones en la empresa desde el mes de diciembre pasado, acordándose la planificación de una operación conjunta para esclarecer todos los hechos.

En las cinco inspecciones realizadas, los inspectores de sanidad detectaron las siguientes irregularidades:

• Elaboración y distribución de productos careciendo de autorización como carne despiezada y hamburguesas.

• Gran cantidad de productos caducados y carne fresca y congelada sin ningún tipo de etiqueta.

• Productos con etiquetas de proveedor eliminadas y falsificando una etiqueta propia con fechas y registros falsificados.

2.000 kilos de género inmovilizados

Fruto de dichas inspecciones se establecieron varias medidas cautelares, como la inmovilización de más de 2.000 kilos de género que tenían que destruir, e intervención de medios como la máquina de vacío y etiquetadora, prohibición de actividades, propuesta de suspensión e inicio de expediente sancionador.

En la mañana del pasado martes se inició la operación Pork, en la que participaron agentes de la Policía Nacional e inspectores de sanidad de la Conselleria de Salud del Govern Balear, localizándose nuevamente género caducado en algún caso desde 2016.

En la operación se contó con la colaboración de la Policía Local de Calvia para la inspección de los nueve vehículos que tenía la empresa, resultando que seis de ellos no disponían de la ITV en vigor.

Se investiga también si la empresa habría estafado a distintos clientes y empresas de restauración al vender los productos cárnicos de alta calidad cuando en realidad se trataba de productos de calidad inferior.

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