Foto: Europa Press

La Audiencia Nacional juzga a partir de este lunes a cuatro miembros de una red de narcotráfico que se dedicaba a transportar droga de España a Suiza por dejar morir a un ciudadano español, al que utilizaban de ‘mula’, con 67 cápsulas de cocaína en su estómago. Por estos hechos la Fiscalía pide 30 años de cárcel para el cabecilla de la banda y 24 para los otros tres.

El Ministerio Público solicita para el principal acusado, Heriberto Reyes, alias ‘Yoni’, 14 años de cárcel por delito de homicidio por omisión y 16 años por delito contra la salud pública. Para los otros tres integrantes de esta estructura criminal, 24 años a cada uno; doce por cada delito.

Según el relato de los hechos, Reyes dirigía una estructura que introducía droga desde República Dominicana, su país de origen, a España. Fue así como en el año 2011 contactó con Fernando Bernardo, natural de Gijón, para que éste transportara al continente europeo la mercancía en su organismo.

Pese al trabajo realizado por la víctima, ésta contrajo una deuda de 14.000 euros con el líder de la red debido a su adicción a la droga, de acuerdo con el escrito que recoge que a partir del año 2013 Reyes cambió su domicilio a Suiza, país hasta donde el ‘mulero’ se trasladaba con una frecuencia de dos veces al mes para transportar las cápsulas de cocaína que en su total sumaban cerca de un kilo.

DE BURGOS A SUIZA

La dinámica solía ser siempre la misma y comenzaba en un piso de la localidad burgalesa de Villadiego. Hasta allí se trasladaba la víctima, que era recogida o bien por Reyes o bien por los otros tres acusados –Benjamín Guzmán, Alba Leidy Cabrera y Alexander Méndez–, todos ellos personas de su total confianza.

Una vez allí y tras ingerir las cápsulas, se trasladaban a Suiza en coche donde expulsaba las ‘bellotas’. Este ‘modus operandi’ se realizó con regularidad hasta que el día 7 de julio de 2014 Bernardo, cuando llevaba 67 cápsulas ingeridas, advirtió a los acusados de que no se encontraba bien.

Lejos de auxiliarle, los encausados abandonaron el domicilio quedándose solo con él Reyes, que presenció su muerte ocasionada tras la rotura de una de las cápsulas. Acto seguido le realizó una laparotomía al cadáver para acceder al intestino y sacar las cápsulas de droga y, tras ello, le “decapitaron y desmembraron” repartiendo las partes del cuerpo en distintas bolsas que guardaron en una maleta.

Al día siguiente, Reyes se dirigió con su vehículo a Suiza ocultando las cápsulas de cocaína y transportando la maleta en cuyo interior se encontraba el cadáver de Fernando. Tras cruzar la frontera de Francia por la localidad de Irún, tiró las bolsas en una zona boscosa a la altura de Tarnes, en el sur de Francia.

El principal acusado fue condenado en el país galo a cuatro años y medio de prisión por un delito grave según la Ley Federal de Estupefacientes tras ser detenido con 800 gramos de cocaína en el interior del vehículo.

RESULTADO DE LA AUTOPSIA

En el registro efectuado en el domicilio de Villadiego los agentes se incautaron de seis teléfonos móviles, cuatro tarjetas de distintas compañías telefónicas, un juego de bolsas de plástico de 1.000 unidades y un resguardo de transferencia de ‘Swiss Transfer’ por importe de 303,86 euros.

La autopsia practicada a Bernardo dictaminó que la causa de la muerte fue la sobredosis tras la rotura de uno o varios paquetes de droga. En el cadáver se localizaron tres cilindros de las mismas características a los aprehendidos a Reyes (dos en el esófago y uno en el colon) que contenían una sustancia que una vez analizada resultó ser cocaína con un peso neto de 22 gramos y pureza del 67 por ciento.

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