Imagen de archivo

La Policía Nacional informó este pasado viernes de la detención del dueño de un conocido restaurante de Mallorca, en Bunyola, acusado de atentar contra los derechos de los trabajadores.

Publicada la noticia por Crónica Balear, desde ese restaurante quisieron explicar su versión de lo ocurrido, al menos, en lo referido a uno de los puntos de la noticia: el hecho de que a un trabajador se le cambiara el uniforme de trabajo tras un infarto para no reconocer que el hecho tuvo lugar durante su jornada labora.

Al respecto, desde el local han querido aclarar que los hechos señalados ocurrieron por la tarde, sobre las 17:00 y las 17:30 horas, “cuando el restaurante tenía la cocina cerrada, por lo que difícilmente podía estar trabajando”.

Y añaden: “El empleado, que se alojaba en las habitaciones de la planta superior, bajó algo mareado buscando algo para comer en la cocina,  se comenzó a sentir mal y se llamó a una ambulancia.Cuando llegaron la ambulancia y la policía, le preguntaron si tomaba algún medicamento. Dijo que tomaba pastillas para adelgazar y fueron los sanitarios que le atendieron -y debido a un aviso de infarto- le abrieron la ropa para auscultarle el pecho”.

Es decir, “en ningún momento perdió el conocimiento: Tanto el personal del establecimiento como la propia policía local estaban presentes cuando subió a ambulancia por sus propios medios para ir al Hospital, donde se le practicaron pruebas y descartaron cualquier infarto. De hecho fue dado de alta esa misma tarde siendo recogido a la salida del mismo por dos empleados del restaurante -esto ocurrió sobre las 20:30- y a los que pidió que le llevaran a cenar al pueblo porque tenía hambre”.

“Si hubiese sido un infarto”, prosiguen, “cualquier médico por precaución te deja en observación y no te da de alta esa misma tarde; no sales del hospital y te vas a cenar al pueblo donde te comes dos kebabs con varias cervezas junto con tus compañeros”.-

Respecto al resto de acusaciones que pesan sobre el empresario no se ha querido hacer ningún tipo de valoración pues “están pendientes de juicio”.

LA POLICÍA NACIONAL DA UNA VERSIÓN MUY DIFERENTE DE LOS HECHOS

La Policía Nacional informó de lo ocurrido y ofreció, en lo referente a este tema, una versión muy diferente. La Policía señaló que el 2 de marzo se detuvo a un hombre de 49 años de edad, responsable de un conocido restaurante de Mallorca por un delito contra los derechos de los trabajadores.

Se trata de un conocido restaurante de Bunyola donde las investigaciones se iniciaron a finales del mes de enero a raíz de una denuncia de un ex-trabajador.

Según la denuncia, el responsable del Restaurante le impuso unas condiciones laborales que perjudicaban, suprimían y restringían los derechos reconocidos por las disposiciones legales aprobadas por los convenios colectivos del sector.

Exceso de horarios, falta de pago por incentivos acordados, horas extras, festivos, ausencia de días libres y de vacaciones, y no darles de alta en el régimen general de la Seguridad Social eran algunas de las condiciones sufridas por los empleados.

Le cambian la uniformidad de trabajo para no reconocer que el infarto se había producido en la jornada laboral

En la misma denuncia, se hacía constar que en el restaurante, a un trabajador le dio un infarto de miocardio, siendo asistido por una ambulancia del 061 y de la Policía Local de Bunyola, y que posteriormente el mismo, tuvo problemas para que le reconociesen que se había producido en el lugar de trabajo.

La Policía Nacional comprobó éste extremo resultando ser positivo y entrevistándose con el perjudicado, el cual manifestó que a finales del mes de enero estaba trabajando en la cocina del restaurante por la tarde, con el uniforme al uso, cuando le dio un principio de infarto de miocardio, trasladándose al hospital Son Espases en ambulancia.

Horas más tardes, al despertarse en la habitación del hospital, se sorprendió al no llevar el uniforme de trabajo deduciendo que el responsable del restaurante le cambió de ropas negar que el infarto se había producido en horario laboral.

De hecho cuando salió del hospital sufrió amenazas y coacciones por parte de su jefe, el cual le afirmaba que él no estaba en horario laboral a la vez que le negaba cualquier tipo de relación laboral.

Colaboración con la Inspección Provincial de Trabajo y Seguridad Social

Agentes de la Policía Nacional y funcionarios del Ministerio de Empleo y Seguridad Social (Inspección Provincial de Trabajo y Seguridad Social en Illes Balears) realizaron una inspección conjunta que una vez completada, con la correspondiente revisión documental, se concluyó la concurrencia de hechos que pudieran ser constitutivos de ilícito penal, lo que motivó la remisión del expediente administrativo al Ministerio Fiscal.

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