Foto: Reuters

El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, ha criticado este jueves que “algunos países” hayan convertido Siria en un “campo de batalla” al servicio de sus respectivos intereses militares, en plena escalada de tensiones entre Estados Unidos y Rusia por sus diferentes visiones el ataque químico en Duma.

Erdogan ha dicho sentirse “muy incómodo” por esta aparente rivalidad, de la que ha responsabilizado a países que “confían en su potencia militar”, sin aludir a ninguno en concreto, según declaraciones recogidas por la agencia de noticias oficial Anatolia.

El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, habló el miércoles con su homólogo estadounidense, Donald Trump, de la evolución de los acontecimientos en Siria y este jueves ha conversado telefónicamente con el mandatario ruso, Vladimir Putin. Erdogan ha explicado que estos contactos tienen como objetivo hablar de “cómo se puede parar la masacre química” en Siria.

Turquía inició en enero su propia intervención militar en Siria, para expulsar a los milicianos kurdos de la región de Afrin, cerca de la frontera común. Desde entonces, han sido “neutralizados” más de 4.100 terroristas, ha confirmado este jueves en Erdogan, en alusión a los milicianos que habrían muerto o sido capturados.

“Mantendremos nuestra presencia y actividades en el territorio sirio hasta que haya seguridad para todos”, ha advertido el mandatario turco, que ha recriminado al “sangriento régimen de Al Assad” el apoyo supuestamente brindado a las Unidades de Protección Popular (YPG) para hacer frente a la ofensiva de Turquía.

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