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La investigación llevada a cabo por Aeronáutica Civil de Colombia ha determinado que el siniestro en noviembre de 2016 del avión de la aerolínea boliviana LaMia que trasladaba al equipo de fútbol brasileño Chapecoense, un suceso que dejó 71 fallecidos, se debió a la falta de combustible.

En su informe final, el organismo ha señalado que la empresa “no con los requisitos de cantidad mínima de combustible exigidos en las normas internacionales” y ha agregado que “no tuvo en cuenta el combustible requerido para volar a un aeropuerto alterno, el de contingencia, el de reserva ni el combustible mínimo de aterrizaje”.

“La aeronave (…) tenía un déficit de 2.303 kilogramos de combustible, ya que para recorrer la ruta Santa Cruz-Rionegro las disposiciones del sector exigían una cantidad mínima de combustible de 11.603 kilogramos y esta aeronave solo contaba con 9.300 kilogramos”, ha dicho.

Asimismo, ha apuntado que “ni la empresa ni la tripulación, aunque eran conscientes de la escasa cantidad de gasolina para terminar el vuelo en Rionegro, tomaron la decisión de aterrizar en otro aeropuerto en ruta para reabastecer y completar así la cantidad mínima de combustible para proceder con seguridad a su destino final”.

“La tripulación descartó un aterrizaje en Bogotá, u otro aeropuerto, para reabastecer”, ha manifestado en su documento, en el que ha desvelado que LaMia “tenía deficiencias organizacionales, una difícil situación económica, inconvenientes en la dotación de cargos y problemas en su sistema de gestión de seguridad operacional y en el cumplimiento de las políticas de combustible”.

Por ello, ha determinado que “hubo un inapropiado planeamiento y ejecución del vuelo por parte de la empresa LaMia al no cumplir con la cantidad mínima de combustible para un recorrido internacional, una inadecuada toma de decisiones como consecuencia de la falta de gestión de la seguridad operacional en sus procesos y una pérdida de la conciencia situacional y equivocada toma de decisiones por parte de la tripulación”.

Por último, Aeronáutica Civil de Colombia ha expresado recomendaciones “de obligatorio cumplimiento” para la Autoridad Aeronáutica de Bolivia (DGAC), la Administración de Aeropuertos y Servicios a la Navegación Aérea (AASANA) de Bolivia y la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI).

El avión, en el que viajaba el equipo de fútbol brasileño Chapecoense, se estrelló la noche del 28 de noviembre en la zona de Cerro Gordo de la Unión –ahora Cerro-Chapecoense–, en el departamento de Antioquia.

En el siniestro murieron 71 de las 77 personas que iban a bordo, entre tripulación y pasajeros. Los otros seis sobrevivieron, aunque con importantes lesiones.

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