El parque infantil que hay al lado del mercado de Camp Redó está “dejado de la mano de Dios”. Así lo denuncia un vecino de la zona, que se queja de la suciedad de la zona, así como de casos de agresiones con un cuartel de la Policía Local de Palma justo al lado.

“El problema -explica este palmesano- es el gamberrismo y el vandalismo de algunos niños y no tan niños”. Según ha podido presenciar, hay menores que llevan al parque los colchones o las cajas de los contenedores de basura de al lado. Entre toda esta suciedad también se hallan bolsas para recoger los excrementos de los perros o botellas de vino. Aun así, cree que “no es por falta de limpieza de Emaya”, pues “sus operarios realizan un gran trabajo”.

Además, hay quienes se ponen a jugar a fútbol en las instalaciones “a pesar de estar prohibido”. “Se han dado casos de agresiones e insultos propinados por estos niños cuando se les llama la atención”, expresa. Asimismo, este residente quiere remarcar el riesgo que puede suponer un balonazo para los más pequeños.

Asimismo, en una zona con algunos árboles muy próxima al parque infantil ha visto a gente “bebiendo un cartón de vino y haciendo sus necesidades“.

Ante tal situación, este vecino denuncia que hay una “falta de custodia” por parte de la Policía Local, que tiene una oficina justo al lado. “La solución sería que se hicieran ver y notar, no solo pasar a buscar la merienda al supermercado”, sentencia.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.