Foto: Reuters

Un total de 68 personas, la mayoría presos, han muerto a causa del incendio que se declaró el miércoles en la Comandancia de Policía del estado venezolano de Carabobo, por un motín, según ha confirmado este jueves el fiscal general del país, Tareck William Saab, que ha ordenado investigar lo ocurrido.

Saab ha indicado en Twitter que de las 68 personas fallecidos, 66 son hombres que estaban recluidos en estas instalaciones policiales y las otras dos son mujeres que habían obtenido un permiso para visitar a sus familiares y pasar la noche allí. Ya se han hecho las autopsias y los cadáveres han sido entregados a las familias.

El diputado de la Asamblea Nacional Juan Miguel Matheus ha elevado a 78 el balance de víctimas mortales, asegurando que se trata de 68 reos y diez mujeres que les estaban visitando. “Hay cadáveres que no han sido identificados porque quedaron calcinados”, ha dicho al diario local ‘El Nacional’.

Las causas de la revuelta todavía se desconocen. Lissette Mendoza, madre de uno de los presos, ha contado a la cadena venezolana Noticias 24 que los reclusos estaban “bien” porque acababan de recibir la visita de sus seres queridos.

Saab ha prometido “profundizar las investigaciones para esclarecer de forma inmediata estos dolorosos acontecimientos que han enlutado a decenas de familias venezolanas, así como establecer las responsabilidades a que haya lugar”. Para ello, ha designado cuatro fiscales.

La diputada y presidenta de la Comisión de Política Interior de la Asamblea Nacional –controlada por la oposición–, Delsa Solórzano, ha exigido un “pronunciamiento real” sobre el incendio y el motín y ha avanzado que propondra que el Parlamento abra su propia investigación sobre los hechos.

Los motines en las cárceles venezolanas son frecuentes y se deben normalmente a la lucha entre facciones rivales para hacerse con el control del centro penitenciario.

La riña en Carabobo es una de las más graves de la historia penitenciaria en Venezuela. Para encontrar un balance de víctimas similar hay que remontarse al motín del 4 de enero de 1994 en Sabaneta, que dejó 108 muertos y una veintena de heridos.

DISTURBIOS EN LOS ALREDEDORES

Algunos familiares han acudido a la Comandancia de Policía, ubicada en Valencia, capital estatal, nada más conocer la noticia del motín para obtener información sobre el estado de sus parientes. Efectivos de Policía municipal y nacional y de la Guardia Nacional Bolivariana han usado gases lacrimógenos para dispersalos, de acuerdo con ‘El Nacional’.

Además, el Sindicato Nacional de Trabajadores para la Prensa (SNTP) ha denunciado que los funcionarios de la comisaría han agredido a tres periodistas e intentado obligar a varios reporteros a borrar el material que registraron sobre el enfrentamiento con los familiares.

“A Ruth Lara Castillo trataron de quitarle su cámara y forcejearon con el equipo de Televen para que borrara sus tomas. Los periodistas se retiraron del sitio”, ha explicado el SNTP a través de su cuenta de Twitter.

Los periodistas Ruth Lara Castillo, del diario digital El Pitazo, así como Juan Carlos Hernández y su camarógrafo Gabriel León del portal de noticias El Noticiero, han denunciado agresiones durante los disturbios entre familiares y policías ante la comisaría de Valencia.

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