Foto: Reuters

El atleta español Saúl Ordóñez se mostró “muy contento” después de salir de su estreno en un campeonato grande con la medalla de bronce en el Mundial de pista cubierta en Birmingham, donde explico que buscó ser “valiente” y encontró el premio de un metal que tuvo su dosis de suspense.

“Estoy reventado, pero muy contento. Sabía que era muy complicado pero si me jugaba la baza de ir delante tenía que correr muy mal para que me pasaran”, indicó en declaraciones a Teledeporte.

El berciano explicó así su estrategia de ir por delante desde el pistoletazo de salida, aguantando en un final apretado en el que el polaco Adan Kszczot y el estadounidense Drew Windle lograron pasarle.

“Me he puesto delante de Adan y le he aguantado bien. Ya iba cansado en su segundo ataque pero he llegado al último 200 bien para que no me pasaran muchos”, añadió.

Ordóñez fue plata por momentos por la descalificación de Windle, pero finalmente prosperó la reclamación del americano para dejar el podio como resultó en la línea de meta. El español se mostró feliz por obtener la recompensa a su “descaro”.

“En el fondo el descaro es lo más importante. Hay que jugársela un poco con valentía y no tener miedo a nadie. Kszczot va con descaro y si hay que jugársela en algún sitio es aquí, en una final”, finalizó.

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