El expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont ha reclamado este miércoles que la UE respete el “derecho fundamental” de Cataluña a decidir si quiere seguir formando parte de España o independizarse.

Lo ha dicho en una conferencia en The Graduate Institute de Ginebra (Suiza), en que ha lanzado esta apelación a la UE: “No pedimos un apoyo a nuestro movimiento independentista; solo respeto por nuestro derecho fundamental”.

Ha tildado de jacobinos a Estados como Francia y España, y ha asegurado que, si la UE expresara su respeto por el proceso catalán, sería una oportunidad para “construir un continente más próximo, democrático y respetuoso con las minorías”.

Y ha defendido que independendizarse no supondría la exclusión inmediata de Cataluña de la Unión, sino que existiría la posibilidad de permanencia a través del diálogo político.

Puigdemont ha defendido que “el primer interés común” entre España y una Cataluña independiente sería que la segunda formara parte de la UE, ya que esto facilitaría cuestiones como las relaciones comerciales.

UN REFERÉNDUM

El expresidente ha asegurado que no se opone a que haya un referéndum sobre el tema en el conjunto de España, pero debería respetarse la decisión individual de Cataluña ya que es “un sujeto político” y una vieja nación de Europa.

Ha situado el inicio del proceso independentista en la sentencia de 2010 del Tribunal Constitucional (TC) contra varios preceptos del Estatut: “Si no hubiera decidido anular una parte importante del Estatut no estaríamos aquí”.

Puigdemont ha visto como varias personas del público han tratado de interrumpirle cuando tenía la palabra, una actitud que han lamentado tanto la moderadora del acto –la periodista de la BBC Imogen Foulkes– como otros asistentes del público.

Uno de los que le han interrumpido ha gritado que lo que proponía Puigdemont está prohibido votarse en España, a lo que él ha respondido: “Está prohibido votar. Por eso queremos hacer una república”.

También ha advertido de la presencia de “presos políticos” en España, en alusión a Oriol Junqueras, Joaquim Forn, Jordi Sànchez y Jordi Cuixart, y ha asegurado que están en la cárcel por sus ideas políticas, no por ningún crimen.

Ha admitido que el derecho de autodeterminación proliferó sobre todo en los procesos de descolonización tras la II Guerra Mundial, pero ha defendido que sigue existiendo y Cataluña debería poder ejercerlo.

“No es un crimen votar, no es un crimen decidir. No debería haber personas que estén en la cárcel por defender esto”, ha concluido.

Este ha sido el último acto público de Puigdemont en Ginebra, donde aterrizó el domingo, y este jueves iniciará un nuevo viaje; esta vez, a Finlandia.

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