Los afectados en España por consumir Depakine, un medicamento para tratar la epilepsia y que contiene ácido Valproico, podrían ser miles ya que ha sido recetado durante años a mujeres embarazadas sin que nadie advirtiera de los peligros que ello podrían suponer para el feto. De hecho, se habla ya de “la nueva talidomina”.

“Yo dejé de buscar culpables y me centré en mi hijo”  arguye una de las afectadas, Cati Gallardo, como una de las razones del largo periodo transcurrido antes de que decidiera ponerse en movimiento y solicitar responsabilidades por lo ocurrido.

Según explica Cati, desde que tenía 20 años sufría crisis epilépticas y a raíz de ello se le recetó Depakine. Cuando deseó quedarse embarazada su neurólogo le dijo que no había incompatibilidad entre el Depakine y la gestación y que, de hecho, no era aconsejable interrumpir el tratamiento, por lo que continuó tomándolo a lo largo del embarazo.

Sin embargo, e inmediatamente tras dar a luz, David –que es como se llama su hijo- presentó ya graves problemas de salud: “A la media hora de haber nacido tuvieron que llevárselo para atenderle. No tenía fuerza muscular, tenía que comer con sonda”.

Problemas que, con el paso de los años aumentaron: “Además de los problemas físicos que arrastra, mi hijo es autista  -aunque con un coeficiente intelectual alto-, es decir, tiene problemas para relacionarse pero no para aprender, sobre todo si la materia le interesa”.

Situación que ha supuesto para la familia un gran sacrificio: “Yo, por ejemplo, soy abogada y estaba en un bufete cuando decidí ser madre. Debido a los problemas de David lo tuve que dejar todo para volcarme en él pues la atención que necesitaba era constante: médicos, fisioterapeutas, tratamientos, ejercicio constante, deberes de clase”.

Así hasta el año pasado cuando una amiga le habló del escándalo que estaba tomando forma en Francia en torno al Depakine: “¿No es el que tomaste tú durante el embarazo?, me preguntó y sí, sí lo era” dice Cati quien agrega: “Me quedé sorprendida con todo lo que leí y ver que había más madres con niños con la misma patología y que los estudios apuntaban a que era a consecuencia de tomar ácido Valproico”

Lo alarmante: que se siguiera recetando sin advertir de los problemas

Pero lo que alarmó a la mujer fue comprobar que en España se seguía recetando el medicamento con ese componente sin advertir de los graves problemas que ello podía suponer para el feto: “En el prospecto original no se dice nada y el primer cambio en ese texto es de 2014 aunque tampoco lo deja claro. No ha sido hasta este pasado 23 de marzo cuando se ha corregido el texto dejando claro que no puede tomarse durante el embarazo”.

Una situación que para esta madre es producto de diversos factores. En primer, lugar de la codicia de la farmacéutica “que lo sabía y calló para no perder ventas; en segundo lugar, de las agencias de medicamentos por su falta de control  y, en tercer lugar, de la soberbia de ciertos médicos que ejercen y creen que con eso ya lo saben todo, sin molestarse en actualizar conocimientos. Yo soy abogada y para este caso, por ejemplo, he buscado a un especialista en la materia. Yo no puedo atender a mis clientes con la ley o la jurisprudencia de hace años”.

Un llamamiento a posibles afectados.

En España existen tres casos diagnosticados por los problemas derivados del consumo de Depakine: uno en Badalona, otro en Madrid y el de David.

Cati se puso en contacto con ellos y fruto de ello ha sido el nacimiento de  AVISAV una asociación con la que los padres pretenden ayudar a sus hijos y a todos los afectados mediante las acciones legales que sean necesarias.

La Asociación fue presentada este mismo viernes: “En Francia”, explica Cati, ”este tema funciona bastante bien: en cuanto hay un caso así el Estado tiene un fondo creado con el que ayuda a los afectados y luego busca a los responsables de lo ocurrido. Aquí en España eso no ocurre. De hecho –y pese a lo grave que puede llegar a ser este asunto- nadie del Govern se ha puesto en contacto conmigo”.

Por ello, el primer paso en su lucha ha sido contratar un abogado e intentar llegar a un acuerdo con la farmacéutica a la que consideran responsable de los daños, Sanofi. El próximo 17 de abril tendrá lugar en Madrid un acto de conciliación.

De ese encuentro dependerán muchas cosas aunque “no espero nada, ojalá me equivoque. Así que habrá que estar dispuestos a librar una larga batalla judicial”.

Y todo ello porque como explica Cati: “No podemos dar la autonomía física a nuestros hijos pero es muy importante que, al menos, tengan autonomía económica. Yo tengo una hija de 7 años completamente sana y si ella tiene que ayudar a David necesitará poder disponer de fondos y, al igual que nosotros, cualquier afectado”.

Y añade: “Pero también queremos lanzar un mensaje a todos aquellas madres que tengan hijos con problemas y autismo y que consumieron Depakine durante su embarazo para que se pongan en contacto con nosotros y aunemos esfuerzos para luchar”.

De hecho ya han recibido la llamada de alguna madre solicitando información pues se han visto reflejadas en lo que Cati ha dado a conocer.

El correo electrónico de contacto de AVISAV es: [email protected]

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