La Guardia Civil ha identificado a los autores de los vertidos al mar de los escombros de una obra. Empleados de una constructora menorquina lanzaron a las aguas de Cala Molí (Menorca) los restos de una demolición a través de unos pantalanes.

La investigación del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) comenzó después de que aparecieran vertidos sumergidos junto al embarcadero de Cala Molí. Tras sacar varias muestras que yacían a un metro y medio de profundidad, inspeccionaron unas obras en una urbanización próxima.

Los agentes encontraron unas sacas de escombros en la vía pública de la urbanización Na Macaret. De esta forma, el Seprona confirmó que los residuos hallados en el mar provenían de las obras en este lugar.

Los empleados de la constructora utilizaban una carretilla para ir arrojando los residuos de la demolición al mar. Para esto, aprovechaban unos pantalanes en Cala Molí.

Ahora la autoridad competente ya conoce tanto la identidad de la constructora implicada y sus empleados infractores. Los técnicos de la Demarcación de Costas se encargarán de evaluar los daños causados.

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