La ex consellera insular de Turismo (PSIB), Bel Oliver, ha asegurado este viernes que “el que compró el Rocamar” en 2012 fue el ex conseller de Turismo (PP), Carlos Delgado, y ha remarcado que lo hizo “con un sobrecoste de 600.000 euros, casi 700.000 euros”, y que, “perfectamente, podía no haberlo comprado”.

Ante los medios de comunicación, tras su declaración en el Juzgado de Instrucción número 1 de Palma, Oliver ha dicho que cuando ella dejó el cargo, tras la pérdida de las elecciones, la operación “no se había cerrado y tan solo tenían dos de las tres tasaciones que se habían pedido”. “El proyecto estaba en una fase menos que inicial”, ha resaltado.

Según ha explicado, el proyecto estaba en una fase “absolutamente incipiente” y si interesaba se podía llevar a cabo y si no se podía decir que no. Por esto, ha dicho que “si se siguió hacia adelante” fue porque “el señor Delgado lo propuso” a la junta del consorcio de compra”. “En la escritura no hay nadie más que el señor Delgado”, ha dicho.

Además, ha explicado que ya en la oposición al ver que el proyecto se estaba desarrollando como “una cosa absolutamente oscura” pidieron “todo” tipo de explicaciones en el Parlament, así como “una comisión de investigación” e incluso “una revisión de oficio de la compra”.

Cabe recordar que a finales de febrero, Delgado (PP), responsabilizó tanto a Oliver como a la que entonces era presidenta del Consell, Francina Armengol -la actual jefa del Ejecutivo autonómico- de tomar la decisión de comprar el inmueble.

Delgado aseveró que tanto “la decisión de la compra” del solar del Hotel Rocamar en Sóller, “como las tasaciones” del mismo fueron tomadas Armengol y Oliver y, además, negó haber cometido “ninguna irregularidad”.

Además, negó que se ocultara información y destacó que para él lo “más importante” era que “la decisión de la compra del Rocamar se adoptó por el gobierno anterior (PSIB)” ya que ellos solo seguían los “informes técnicos”.

La investigación dirigida por el juez Juan Manuel Sobrino trata de esclarecer si se pagó un presunto sobrecoste en la compra de dicho hotel, que se encontraba en ruina y por el que se pagó un total de 975.000 euros a pesar de que una de las tasaciones era de 284.500 euros, tal como ha recordado Oliver este mismo viernes.

Por su lado, la ex consellera de Turismo, Joana Barceló (PSIB), también ha declarado ante el juez instructor y lo ha hecho por videoconferencia.

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