Vecinos del Pont d’Inca denuncian el “lamentable” estado de una acera de la localidad. Según explican, desde que se derrumbó hace dos años una vivienda ocupada los residentes tienen que lidiar con el problema del pavimento “destrozado” mientras el Ayuntamiento aún no lo soluciona.

Hace dos años se derrumbó una vivienda que permanecía ocupada en la calle Germà Benilde. Esto ocasionó desperfectos en los alrededores, lo que incluye la acera. A pesar de que han pasado unos 24 meses, muchas baldosas aún presentan numerosas grietas. Algunas incluso están hechas añicos y dejan al descubierto una superficie arenosa. Parte del bordillo también cedió en el citado derrumbe.

Estos desperfectos suponen un peligro, ya que por esa calle “transitan viandantes que van al colegio de La Salle y a la guardería de Las Agustinas”. Así, los vecinos temen que algunos de los transeúntes pueda sufrir “una caída o una torcedura de tobillo”.

“¿Es necesario que hayan pasado dos años para tener que escribir esta queja y así el Ayuntamiento haga algo para remediar el estropicio? Yo pienso que no habría hecho falta si lo hubiera hecho bien desde un principio”, resume un vecino. “Aquí demostramos la incompetencia del Ayuntamiento que tenemos en Marratxí”, sentencia, pues asegura que solo quiere beneficiarse a sí mismo “y no a los humildes ciudadanos que pagamos los impuestos”.

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